A más de dos años del crimen de Marta Mercedes Magallán en Villa Mercedes, comenzó el juicio oral contra su hijo, acusado de asesinarla en su vivienda del barrio 960 Viviendas. El caso expone un contexto de violencia intrafamiliar atravesado por el consumo problemático de drogas y una investigación cuestionada por demoras.
El debate oral contra Walter Carlos Velázquez, de 34 años, se inició este martes en los tribunales de Villa Mercedes, donde el Ministerio Público Fiscal sostiene que el acusado estranguló a su madre, Marta Mercedes Magallán, de 70 años, en el departamento que compartían en el monoblock 4 del barrio Santa Rita de Cascia.
La acusación fue impulsada en su momento por el fiscal instructor N° 3, José Olguín, y es sostenida en esta instancia por el fiscal de Juicio, Ernesto Lutens, quien en su alegato de apertura aseguró que demostrará la responsabilidad del imputado en el homicidio, ocurrido tras una fuerte discusión.
Según la hipótesis fiscal, el hecho se desencadenó cuando Velázquez intentó retirar el televisor de la vivienda para venderlo y comprar estupefacientes. La escena hallada por la Policía mostraba un living comedor completamente desordenado, con signos de violencia: un colchón en el lugar, restos de revoque, herramientas y el televisor arrancado de la pared y arrojado fuera del edificio.
El cuerpo de la víctima fue encontrado en el suelo, con signos compatibles con asfixia: presentaba sangre en la nariz y la boca, además de cabellos en la zona bucal. También se detectaron manchas hemáticas en una de sus manos.
En una habitación cercana, los efectivos hallaron a Velázquez sentado en una cama. Según los testimonios, no mostró reacción ante la presencia policial ni ante la situación.
Durante la primera audiencia declararon cinco testigos. Un vecino del mismo piso afirmó haber escuchado una discusión entre madre e hijo durante la madrugada del crimen. Sin embargo, el resto de los testimonios aportó escasa información relevante sobre el hecho.
También prestaron declaración el comisario Sebastián Tula y el subcomisario Luis Alaniz, del Departamento de Homicidios, quienes brindaron detalles sobre el estado de la escena y del cuerpo de la víctima. Un perito, por su parte, describió los elementos hallados en el lugar durante el relevamiento.
La defensa del imputado, a cargo de la defensora oficial Rocío Mediavilla, cuestionó la solidez de la causa. Sostuvo que la investigación presenta inconsistencias, contradicciones y ausencia de pruebas directas que vinculen a su asistido con el crimen.
El caso también quedó marcado por cuestionamientos al accionar del fiscal instructor Olguín, debido a demoras en la tramitación del expediente y la falta de impulso en instancias clave del proceso.
El tribunal está integrado por las juezas Cintia Martín, Daniela Estrada y el juez Mauro D’Agata Henríquez. El juicio continuará la próxima semana con nuevas audiencias.


