La ciudad de Villa Mercedes llevó adelante este 24 de marzo una serie de actividades en el marco del Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, en un contexto especial: el 50° aniversario del golpe de Estado de 1976, declarado en 2026 como el “Año de los Derechos Humanos por la Memoria, la Verdad y la Justicia”.
La jornada comenzó en el Monumento a la Memoria, ubicado en el cementerio municipal, donde representantes de distintas instituciones colocaron ofrendas en homenaje a las personas desaparecidas durante la última dictadura militar. El acto inicial estuvo atravesado por un mensaje centrado en la defensa de los valores democráticos como la libertad, la igualdad y la justicia.
El acto central se desarrolló en la Plazoleta de Derechos Humanos del barrio Jardín del Sur, donde se realizó la lectura de la nómina de personas desaparecidas y ex presos políticos de la provincia de San Luis, acompañada por el tradicional “Presente”, en memoria de cada una de las víctimas.

Durante la ceremonia, Ana María Bonetto y Susana Bravo brindaron reflexiones sobre el impacto de la dictadura en la sociedad argentina. En ese sentido, destacaron la importancia de que este aniversario funcione como un llamado a revisar el pasado, valorar la democracia y sostenerla día a día bajo el lema de “Nunca Más”.
Del acto participaron el intendente Maximiliano Frontera, la viceintendenta Silvina Galetto, junto a concejales, legisladores provinciales y autoridades institucionales. Entre ellos, se destacaron las presencias de los ex-intendentes Eduardo Gastón Mones Ruiz y Miguel Angel Bonino.
También participaron Lucía Lacerda, Cecilia Lucero, Karina Maranguello, Marianela Oviedo, Margarita Villegas, Miguel Arce, Luciano Dave y Juan Pablo Godoy, además del senador Adolfo Castro Luna y los diputados Ivana Ricca, Maia Loredo, Nicolás González Ferro y Christian Gurruchaga. También estuvo presente el secretario de Asuntos Institucionales, José Giraudo, exintendentes, funcionarios y representantes de organismos de derechos humanos.

La jornada concluyó con el descubrimiento de una placa recordatoria y la plantación de un árbol, símbolo de vida, memoria, justicia y futuro, en un gesto que buscó reforzar el compromiso colectivo con los derechos humanos.




