En los últimos días, residentes del barrio Altos del Oeste advirtieron una presencia masiva de insectos en árboles ubicados en veredas y espacios públicos, especialmente en inmediaciones de la plaza principal de la zona.
Según el testimonio de un vecino, la situación se repite en varias cuadras: “todos los árboles están infectados”, describió, al tiempo que señaló que también se observan ejemplares sobre paredes de viviendas, lo que incrementa la inquietud entre los habitantes del sector.
Las imágenes aportadas permiten identificar a estos insectos como la chinche roja del arce (Boisea trivittata), una especie que suele agruparse en grandes cantidades sobre troncos y superficies cálidas.
¿Qué es la chinche roja y por qué aparece?
Se trata de un insecto del orden Hemiptera, fácilmente reconocible por su color rojo anaranjado con marcas negras. Es común observarlo en estado de ninfa (más roja) y en su fase adulta, donde presenta tonos más oscuros.
Aunque su nombre la vincula con los arces, también puede encontrarse en otras especies urbanas, como fresnos, donde se alimenta de semillas y savia. Su presencia suele intensificarse en determinadas épocas del año, favorecida por temperaturas cálidas, inviernos suaves y abundancia de alimento.
¿Representa un riesgo para la población?
Especialistas coinciden en que esta especie:
- No es peligrosa para las personas
- No transmite enfermedades
- No tiene picaduras de riesgo sanitario
Sin embargo, puede resultar molesta por su cantidad, especialmente cuando invade espacios domiciliarios o se concentra en grandes grupos.
En términos ambientales, su impacto sobre los árboles es limitado, aunque en casos de alta densidad podría afectar ejemplares jóvenes.
El vecino consultado señaló que, si bien logró averiguar que no se trata de una especie peligrosa, la magnitud de la presencia genera preocupación y planteó la necesidad de evaluar medidas de control, como fumigación o intervención sanitaria.
Ante este tipo de casos, un especialista consultado por este medio nos sugiere :
- Evitar el uso indiscriminado de insecticidas
- Utilizar agua a presión o soluciones jabonosas para control doméstico
- Mantener la limpieza de hojas y semillas en veredas
- Dar aviso a las autoridades ante proliferaciones inusuales
El fenómeno, si bien llamativo, suele ser estacional y no representa un riesgo sanitario, aunque su impacto visual y la cantidad de ejemplares generan alarma entre los vecinos.





