Una decisión sin precedentes en California obliga a Meta y YouTube a enfrentar consecuencias económicas millonarias tras ser halladas responsables de afectar la salud mental de una joven que desarrolló adicción a las redes sociales desde la infancia.
Un jurado de California condenó a las compañías Meta —matriz de Instagram y Facebook— y YouTube, propiedad de Google, a pagar una indemnización de 6 millones de dólares a una demandante identificada como KGM, de 20 años.
La resolución se conoció luego de más de 40 horas de deliberación, en las que la mayoría de los jurados coincidió en que las plataformas fueron un factor sustancial en el deterioro de la salud mental de la joven, quien declaró haber desarrollado una fuerte adicción desde los 6 años.
Del total fijado, 3 millones de dólares corresponden a daños compensatorios, mientras que otros 3 millones fueron asignados como daños punitivos, tras considerar que las empresas actuaron con “malicia, opresión o fraude”. No obstante, el monto final quedará sujeto a la decisión del juez.
Responsabilidad compartida, pero con mayor peso en Meta
El jurado determinó que ambas compañías incurrieron en negligencia en el diseño y funcionamiento de sus plataformas, señalando que conocían los riesgos para menores y no advirtieron adecuadamente sobre ellos.
En la distribución de responsabilidades, Meta fue considerada un 70% responsable, mientras que YouTube asumió el 30% restante. Esta proporción también se reflejó en los daños punitivos: 2,1 millones de dólares para Meta y 900.000 para YouTube.
Durante el juicio, una de las juradas cuestionó el testimonio del CEO de Meta, Mark Zuckerberg, señalando inconsistencias que impactaron negativamente en la percepción del jurado.
Plataformas diseñadas para “enganchar”
La demandante relató que comenzó a usar YouTube a los 6 años y Instagram a los 9, pasando “todo el día” conectada durante su infancia.
Sus abogados argumentaron que características como el scroll infinito, la reproducción automática y las notificaciones constantes fueron diseñadas para generar dependencia, especialmente en usuarios jóvenes.
Si bien las empresas están protegidas legalmente por el contenido publicado por terceros —gracias a la Sección 230 de la Ley de Decencia en las Comunicaciones de 1996—, el juicio se centró en el diseño de las plataformas, no en los contenidos consumidos.
Defensa de las empresas y contexto del caso
Desde Meta, sostuvieron que la salud mental adolescente es un fenómeno “complejo” que no puede atribuirse a una sola aplicación. Por su parte, un vocero de Google afirmó que el veredicto “tergiversa” la naturaleza de YouTube, al considerarla una red social en lugar de una plataforma de streaming.
El caso se da en un contexto de creciente presión judicial sobre las grandes tecnológicas. De hecho, días antes, otro jurado en Nuevo México también concluyó que Meta perjudica la salud mental de menores.
Inicialmente, la demanda incluía a TikTok y Snap, pero ambas compañías llegaron a acuerdos previos al juicio.
Un precedente que puede cambiar la industria
Especialistas advierten que este fallo podría marcar un antes y un después en la regulación de las redes sociales.
La profesora Sarah Kreps, del Instituto de Política Tecnológica de la Universidad de Cornell, señaló que existen miles de demandas similares en curso, muchas de ellas en California.
Según explicó, este tipo de veredictos podría abrir la puerta a una ola de litigios comparable a las demandas contra la industria tabacalera.


