Inflación en Argentina: estiman que marzo superará el 3% y crecen las presiones sobre precios clave

El impacto del conflicto internacional, el ajuste en combustibles y cambios monetarios marcan el pulso económico

La inflación en Argentina muestra señales de aceleración en marzo, según indicadores de alta frecuencia que anticipan un dato mensual por encima del 3%. La dinámica de precios se vio influenciada tanto por factores estacionales como por elementos más persistentes vinculados al contexto internacional y a decisiones de política económica.

Durante la última semana, los relevamientos privados reflejaron un repunte en la evolución de precios, en parte explicado por el inicio del ciclo escolar, que históricamente impulsa aumentos en rubros como educación, indumentaria y transporte.

Sin embargo, el análisis de Adcap Grupo Financiero advierte sobre un factor de mayor peso: el rezago del shock internacional derivado del conflicto en Irán, que impactó directamente en los costos energéticos. En este sentido, los precios de los combustibles registraron subas cercanas al 20% desde el inicio de la crisis, con un ajuste adicional estimado en torno al 15% aún pendiente para equiparar valores de exportación.

Cambios en la política monetaria y su impacto

Otro de los ejes clave de la semana fue la decisión del Banco Central de la República Argentina (BCRA) de reducir en cinco puntos porcentuales los encajes bancarios, en línea con el esquema previsto meses atrás.

La medida implica una mayor disponibilidad de liquidez en el sistema financiero y forma parte de una estrategia más amplia orientada a recomponer los llamados “anclajes” macroeconómicos.

Por un lado, el Gobierno busca fortalecer el ancla monetaria, reactivando el mercado de dinero y sosteniendo una tasa de fondeo cercana al 20%. Por otro, intenta consolidar un escenario de estabilidad cambiaria, apoyado en menores importaciones, ingreso de divisas por emisiones de deuda y una incipiente desdolarización de carteras.

Bonos, dólar y estrategias de inversión

En paralelo, el Tesoro nacional incorporó nuevas herramientas para captar dólares, como el bono AO28, con un rendimiento estimado del 8,9%, posicionándose entre otros instrumentos como el Bopreal 4B y el Bonar 2029. Para inversores externos, el retorno podría superar el 10%.

En este contexto de relativa estabilidad cambiaria y apreciación del peso, los bonos en moneda local continuaron mostrando mejor desempeño frente a los denominados en dólares, con ventajas de hasta el 21%. Dentro de este segmento, los instrumentos ajustados por inflación lideraron las subas.

No obstante, desde el mercado recomiendan tomar ganancias en posiciones en pesos y rotar hacia activos en dólares de corto plazo, considerando la fragilidad del escenario global.

Perspectivas: inflación, tasas y mercado

El comportamiento reciente también muestra que la tasa TAMAR se encuentra en mínimos históricos, lo que afecta el rendimiento relativo de ciertos instrumentos financieros, como los bonos duales.

En este escenario, los analistas ponen el foco en alternativas como el Bono Dual TTD26, que podría ofrecer oportunidades dependiendo de la evolución de las nuevas condiciones de liquidez.

En cuanto a la curva de bonos ajustados por inflación (Boncer), se espera que continúe empinándose, con oportunidades puntuales en tramos medios, donde aún se detecta potencial de mejora.