El Instituto Nacional de Estadística y Censos informó que la pobreza alcanzó al 28,2% al cierre de 2025, con una baja interanual pero con marcadas diferencias entre ciudades.
El último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) confirmó que la pobreza en Argentina cerró el 2025 en 28,2%, lo que representa una disminución de 3,4 puntos porcentuales respecto al primer semestre del año.
En términos absolutos, el indicador abarca a 8,5 millones de personas, consolidándose como el nivel más bajo desde 2018. Sin embargo, el dato general convive con realidades dispares a nivel territorial, donde varias ciudades superan ampliamente el promedio nacional.
Qué pasa con la indigencia y la medición de la pobreza
El informe también indicó que la indigencia se ubicó en 6,3%, con una leve baja de 0,6 puntos porcentuales, alcanzando a casi 2 millones de personas.
La diferencia entre pobreza e indigencia radica en el acceso a las canastas básicas:
- Canasta Básica Alimentaria (CBA): mide la indigencia (no cubre alimentos esenciales).
- Canasta Básica Total (CBT): determina la pobreza (incluye otros bienes y servicios).
Pese a la mejora en los indicadores, el organismo advierte que alrededor de 13 millones de personas continúan en situación de pobreza en el país.
Ranking: las 10 ciudades con mayor pobreza en Argentina
El análisis por aglomerados urbanos muestra un mapa desigual, con regiones del norte y algunos centros urbanos del país entre los más afectados:
- Concordia: 49,9%
- Gran Resistencia: 42,2%
- La Rioja: 36,7%
- Gran Catamarca: 35,7%
- Gran San Juan: 34%
- San Nicolás – Villa Constitución: 33,8%
- Rawson – Trelew: 32,9%
- Partidos del Gran Buenos Aires: 32,6%
- Gran Mendoza: 31,9%
- Gran La Plata: 31,5%
Estos datos reflejan que, aunque el promedio nacional muestra una mejora, persisten focos críticos donde casi la mitad de la población vive bajo la línea de pobreza.
Desigualdad territorial y desafíos económicos
El informe del INDEC evidencia que la recuperación económica no impacta de manera uniforme en todo el país. Las ciudades del norte argentino y algunos conglomerados urbanos continúan registrando niveles elevados de vulnerabilidad social.
Analistas económicos coinciden en que factores como el empleo informal, la inflación y el costo de vida inciden directamente en estos indicadores, marcando una brecha estructural entre regiones.


