El Gobierno posterga el aumento del impuesto a los combustibles por la suba internacional del petróleo

La medida busca contener el impacto en precios y evitar mayores presiones inflacionarias

El Gobierno nacional decidió postergar la actualización del impuesto a los combustibles líquidos en un contexto de fuerte incremento del precio internacional del petróleo, con el objetivo de amortiguar el impacto en surtidores y en la economía en general.

La decisión, confirmada por fuentes oficiales, se enmarca en un escenario de volatilidad en los mercados energéticos globales, donde el valor del crudo registró aumentos recientes que ya presionan sobre los costos internos.

Desde el Ejecutivo señalaron que avanzar con la actualización impositiva en este contexto podría trasladarse de forma directa a los precios de los combustibles, con efecto inmediato en transporte, logística y cadena de costos, lo que terminaría impactando en la inflación.

El impuesto a los combustibles líquidos (ICL) es uno de los componentes que integran el precio final en surtidor y su actualización se viene aplicando de manera gradual tras años de congelamiento parcial. Sin embargo, la actual coyuntura obligó a revisar el cronograma previsto.

La medida también responde a la necesidad de sostener cierta estabilidad en un momento donde la economía busca consolidar una desaceleración inflacionaria, en medio de ajustes tarifarios y reacomodamientos de precios relativos.

En este contexto, el Gobierno priorizó evitar un nuevo shock en los combustibles, que son considerados un insumo clave para la actividad productiva y el consumo diario.

No obstante, la postergación implica que el ajuste pendiente deberá aplicarse en el futuro, lo que deja abierta la posibilidad de nuevos incrementos más adelante, dependiendo de la evolución del mercado internacional y la política económica local.