Un hombre de 35 años fue imputado por el delito de amenazas tras intimidar a su hermano y a su sobrino de 9 años en el barrio porteño de Almagro, donde además se le secuestró un amplio arsenal durante un allanamiento en su domicilio.
La causa está a cargo de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N°21, conducida por el fiscal Federico Battilana, y se inició a partir de la denuncia de un hombre de 36 años, quien alertó sobre el comportamiento de su hermano tras recibir mensajes de voz en los que lo notaba “agitado, vacilante y confuso”.
Según el parte policial, el denunciante dio aviso al 911 para que se constatara el estado de salud del acusado. Sin embargo, cuando los efectivos se presentaron en la vivienda, el hombre les negó el ingreso y posteriormente comenzó a enviar una serie de mensajes intimidatorios.
Entre las amenazas, el imputado expresó frases como: “A vos sí que te voy a matar”, “Vos estás muerto” y “Yo me voy a encargar de acabar con tu vida”, incluyendo también referencias al hijo menor de edad del denunciante.
A partir de estos hechos, se ordenó un allanamiento en el domicilio, autorizado por el titular del Juzgado en lo Penal, Contravencional y de Faltas N°30, Juan José Cavallari. El procedimiento fue llevado adelante por el Cuerpo de Investigaciones Judiciales del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad, junto con la División Capturas y Prófugos y la División de Operaciones Especiales Metropolitanas de la Policía de la Ciudad.
Durante el operativo se secuestraron 40 cuchillos, nueve hachas de mano, dos catanas, un machete, un arco con ocho flechas, tres revólveres de aire comprimido con municiones, un rifle de aire comprimido con mira, una pistola réplica, guantes tácticos, tonfas extensibles, una gomera y una caja de municiones, entre otros elementos.
Finalmente, el fiscal dispuso el secuestro total del material, imputó al acusado por amenazas y lo intimó a presentarse de inmediato en sede judicial. Además, solicitó a la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMaC) un informe para determinar si el hombre está registrado como legítimo usuario de armas.
En paralelo, la Justicia ordenó medidas de protección para las víctimas, entre ellas la entrega de un botón antipánico, en el marco de resguardar su integridad.


