El sistema público de salud de San Luis alcanzó un nuevo hito en materia de trasplantes al concretar el primer trasplante de esclera en la provincia. La intervención se enmarca en una política sanitaria que, desde diciembre de 2024, ya contabiliza 51 procedimientos, entre ellos renales, de córnea y ahora esta técnica inédita.
El trasplante de esclera se realizó en el Hospital Central a un paciente de 68 años con una perforación corneal periférica. El objetivo principal de la cirugía fue preservar la integridad del ojo, evitando complicaciones mayores y generando condiciones para una futura intervención de córnea, una vez que la evolución sea favorable.
Este tipo de procedimiento utiliza tejido escleral donado para reparar lesiones graves del globo ocular o reforzar su estructura ante riesgo de rotura. Si bien no apunta directamente a mejorar la visión, resulta clave en el abordaje de patologías oculares complejas.
En paralelo, el sistema sanitario concretó un nuevo trasplante de córnea —el número 14— en un paciente de 22 años diagnosticado con queratocono, quien presenta una evolución postoperatoria favorable. A diferencia del trasplante de esclera, esta intervención tiene como objetivo principal la recuperación visual y suele generar una mejora significativa en la calidad de vida.
Ambas cirugías se desarrollaron sin complicaciones y bajo estrictos protocolos de seguridad. Estuvieron a cargo del equipo de la Unidad de Trasplante de córneas y escleras, integrado por Ana Costas, Elena Varas y el jefe del servicio de Oftalmología, Iván Garay, con la participación del personal de la Unidad de Pacientes Ambulatorios.
Desde el sistema de salud provincial destacaron que cada trasplante implica un proceso complejo que requiere planificación, precisión y coordinación entre múltiples actores. En ese esquema, subrayaron el rol del Cucai San Luis, fundamental para garantizar la correcta articulación entre la ablación y el implante en tiempos adecuados.
Asimismo, remarcaron la importancia de la donación de órganos y tejidos, reconociendo especialmente a las familias donantes que, en contextos de profundo dolor, toman decisiones que permiten salvar o mejorar la vida de otras personas.
Con estos avances, San Luis continúa consolidando su capacidad en prácticas de alta complejidad dentro del sistema público, fortaleciendo un modelo de atención integral con impacto directo en la calidad de vida de los pacientes.


