La reciente imputación por abuso sexual contra Roque Lucero, abuelo paterno de Guadalupe Belén Lucero, generó conmoción y volvió a poner en foco la causa por la desaparición de la menor, ocurrida el 21 de junio de 2021 en la provincia de San Luis.
En este contexto, Yamila Cialone, madre de la niña, se presentó junto a su familia ante la Justicia tras conocer la acusación a través de los medios. La mujer solicitó formalmente que la Justicia Federal investigue si existe algún vínculo entre los hechos denunciados contra el imputado y la desaparición de su hija.
Una imputación que cambia el escenario
Según se informó, Roque Lucero fue imputado por el delito de abuso sexual gravemente ultrajante, cuya víctima es una menor con discapacidad. Además, el hombre enfrenta una segunda denuncia de características similares, que aún se encuentra en etapa investigativa.
La acusación principal fue formalizada el 20 de abril, a partir de una denuncia radicada en noviembre de 2024. De acuerdo al relato, la menor habría sido captada por un vecino y luego abusada dentro de una vivienda. Los resultados positivos de la Cámara Gesell fueron determinantes para avanzar con la imputación.
Como parte de las medidas judiciales, el imputado permanece en libertad pero bajo condiciones: deberá firmar periódicamente, tiene prohibida la salida del país y cuenta con una restricción de acercamiento, lo que implicó su retiro del domicilio cercano a la denunciante.
Reclamo de la familia y pedido de intervención federal
La familia materna de Guadalupe expresó su preocupación por la cercanía geográfica entre el imputado y el lugar donde desapareció la niña. Roque Lucero residía en el barrio San Luis XXIII, a pocos metros del barrio 544 Viviendas, donde la menor fue vista por última vez.
Ante esta situación, solicitaron que la investigación no se limite al ámbito provincial y que intervenga la Fiscalía Federal, con el objetivo de analizar posibles conexiones entre ambas causas.
“¿Por qué no se trabaja en conjunto en un caso donde el abuelo paterno tiene este tipo de acusaciones y hay una niña desaparecida?”, cuestionó la abuela de la menor, visibilizando la inquietud familiar.
Una causa que sigue abierta
A casi tres años de la desaparición de Guadalupe Belén Lucero, el caso continúa sin resolverse. La nueva imputación abre una etapa de investigación penal preparatoria, en la que se recolectarán pruebas, testimonios y pericias que podrían derivar en un eventual juicio.
Mientras tanto, la familia insiste en ampliar el alcance de la investigación y mantener activa la búsqueda, en un caso que sigue siendo uno de los más sensibles y resonantes de la provincia.


