La economía crece en Argentina: “Hay sectores que ganan y otros que sufren”

El economista Fernando Marengo advirtió que el agro y la energía impulsan la actividad, mientras que la industria y la construcción continúan atravesando dificultades

La economía argentina atraviesa una etapa de crecimiento con marcadas diferencias entre sectores productivos, según analizó el economista Fernando Marengo, quien sostuvo que el país vive una transformación estructural que beneficia a algunas actividades mientras otras todavía enfrentan un proceso de ajuste.

El especialista explicó que la actividad económica muestra niveles récord cuando se analiza el conjunto de bienes y servicios producidos, aunque aclaró que ese crecimiento no se distribuye de manera homogénea entre todos los sectores.

“Yo diría que la respuesta es una economía heterogénea”, afirmó Marengo al referirse al desempeño dispar de las distintas actividades económicas.

Agro, energía y servicios lideran el crecimiento

De acuerdo con el economista, sectores como el agro, la energía y algunos servicios vinculados a la economía del conocimiento y las exportaciones son los principales motores del crecimiento actual.

Sin embargo, remarcó que otras actividades enfrentan una realidad más compleja. Entre ellas mencionó a la industria manufacturera, que continúa registrando caídas en comparación con otros rubros.

“Uno dice, ¿cuál es el sector que más cae? Uno de los sectores que más cae es el industrial”, señaló durante una entrevista brindada a Splendid AM 990.

Un cambio de modelo económico

Marengo consideró que parte de las dificultades actuales se explican por un cambio de paradigma económico.

Según explicó, Argentina atraviesa una transición desde un modelo basado en la sustitución de importaciones hacia otro más orientado a la inserción internacional y la competencia global.

“Hay un cambio de modelo que está pasando de sustitución de importaciones a insertarte en el mundo”, sostuvo.

Para el economista, este proceso obliga a muchas empresas que durante años operaron bajo esquemas de protección estatal a adaptarse a nuevas condiciones de mercado.

El fin del impuesto inflacionario y la rentabilidad empresarial

Otro de los factores que, según Marengo, impactó sobre las empresas fue la fuerte desaceleración de la inflación.

El economista explicó que durante años muchas compañías obtuvieron beneficios indirectos a través de mecanismos asociados a la alta inflación, una situación que dejó de existir con la estabilización de los precios.

“Cuando te bajó la inflación el sector privado dejó de recaudar el impuesto inflacionario. Entonces cayó fuerte la rentabilidad”, afirmó.

A su entender, este nuevo escenario obliga a mejorar la productividad y la eficiencia para sostener los márgenes de ganancia.

El desafío de generar empleo

Uno de los principales desafíos que enfrenta la economía argentina, según Marengo, es lograr que el crecimiento se traduzca en nuevos puestos de trabajo.

El especialista reconoció que los procesos de transformación económica suelen generar una destrucción rápida de empleos en algunos sectores, mientras que la creación de nuevas oportunidades laborales demanda más tiempo.

“El que destruye destruye rápidamente y el que absorbe demora en absorber”, explicó.

Por ese motivo, consideró fundamental impulsar inversiones capaces de ampliar la capacidad productiva y generar empleo sostenible.

Más dólares, pero con impacto limitado en el consumo

Marengo también destacó una característica particular del escenario actual: los sectores que más crecen son precisamente aquellos que generan divisas para el país.

“Los sectores que crecen son los que generan divisas y los sectores que caen son los demandantes de divisas”, sostuvo.

A su juicio, esta situación fortalece el frente externo de la economía, aunque todavía no logra trasladarse plenamente al consumo interno ni al bienestar general de la población.

Reducir la pobreza, el gran desafío de Argentina

Al analizar las perspectivas de largo plazo, el economista aseguró que la principal meta del país debe ser la reducción sostenida de la pobreza.

“Argentina tiene como desafío reducir la pobreza. Para eso tenemos que crecer 20 años seguidos, algo que Argentina no logró en los últimos 125 años”, afirmó.

Según explicó, alcanzar ese objetivo requiere estabilidad macroeconómica, mayor inversión privada y una asignación más eficiente de los recursos disponibles.

Equilibrio fiscal y crédito para impulsar la actividad

Respecto de las políticas necesarias para sostener el crecimiento, Marengo insistió en la importancia de mantener el equilibrio de las cuentas públicas.

“No podés perder el déficit fiscal, esa es la gran restricción”, aseguró.

Además, planteó la necesidad de ampliar el crédito privado, fomentar nuevas inversiones y desarrollar proyectos de infraestructura mediante mecanismos de licitación que permitan movilizar recursos sin comprometer las finanzas públicas.

La demanda de dólares y el desafío electoral

De cara a los próximos procesos electorales, el economista advirtió que la demanda de dólares volverá a ocupar un lugar central en la agenda económica.

“Los argentinos siempre compramos dólares, siempre. Son años electorales, compramos más dólares”, expresó.

En ese contexto, consideró que una de las variables más importantes será la estrategia de intervención del Banco Central para evitar tensiones cambiarias que puedan trasladarse a los precios.

Vaca Muerta y la energía como motores del futuro

Finalmente, Marengo destacó el potencial de Vaca Muerta y del sector energético para fortalecer la economía argentina durante los próximos años.

Según explicó, el incremento de las exportaciones energéticas permitirá aumentar el ingreso de divisas y mejorar la capacidad financiera del país.

No obstante, remarcó que el verdadero desafío será convertir esos recursos en inversión productiva, generación de empleo y desarrollo económico sostenible.