El movimiento sísmico ocurrió alrededor de las 19:30 (hora local) cerca de la región de Iwate, según informó la Agencia Meteorológica de Japón. El organismo precisó que el epicentro se ubicó a una profundidad aproximada de 50 kilómetros.
El temblor también fue percibido con intensidad en Tokio y otras ciudades del país, generando preocupación entre la población.
Poco después del sismo principal, la Prefectura Marítima de Iwate confirmó al menos tres réplicas, registradas a las 20:06, 20:12 y 20:24, con magnitudes de 3,5, 3,3 y 3,1, respectivamente.
En distintas localidades de la prefectura de Aomori, el movimiento alcanzó el nivel 6 de la escala sísmica japonesa de siete niveles, utilizada para medir la intensidad de las sacudidas en la superficie y su potencial destructivo.
Suspendieron el tren bala y revisan instalaciones nucleares
Como medida preventiva, las autoridades suspendieron temporalmente los servicios del tren bala (Shinkansen) mientras se realizaban inspecciones en la infraestructura ferroviaria.
Además, equipos técnicos verificaban posibles anomalías en las instalaciones nucleares ubicadas en la prefectura de Aomori, aunque hasta el momento no se reportaron incidentes.
La cadena pública NHK mostró imágenes de la ciudad de Hachinohe minutos después del terremoto, donde el tránsito circulaba con normalidad y los semáforos permanecían en funcionamiento.
Japón, uno de los países con mayor actividad sísmica del planeta
Japón es uno de los países con mayor actividad sísmica del mundo debido a su ubicación sobre el denominado Anillo de Fuego del Pacífico, una extensa zona donde convergen cuatro grandes placas tectónicas y donde se registra cerca del 90% de los terremotos del planeta.
El nuevo movimiento telúrico ocurrió apenas minutos después del terremoto de magnitud 7,1 que sacudió la capital de Venezuela, una coincidencia temporal que generó fuerte repercusión internacional, aunque ambos eventos no tendrían relación geológica directa.


