Ola de calor histórica en Europa: decenas de muertos, cortes de energía y ciudades en alerta máxima

Francia registró su día más caluroso en casi 80 años

Europa occidental atraviesa una de las olas de calor más intensas de las últimas décadas, con temperaturas récord, decenas de fallecidos, interrupciones en servicios esenciales y fuertes impactos en la vida cotidiana. El fenómeno afecta especialmente a Francia, Italia, Reino Unido, Bélgica y España, donde las autoridades mantienen alertas y medidas extraordinarias para proteger a la población.

La situación ha obligado al cierre de escuelas, la suspensión de servicios ferroviarios, cortes de energía y modificaciones en las actividades agrícolas debido a las temperaturas extremas que se registran en gran parte del continente.

Francia registró temperaturas históricas

En Francia, el martes fue el día más caluroso desde que existen registros meteorológicos modernos, hace casi ocho décadas. La temperatura máxima alcanzó los 44,3 °C en la localidad de Pissos, en el suroeste del país.

Las autoridades trabajaban para restablecer el suministro eléctrico a miles de hogares afectados por cortes de energía en la región de Bretaña, mientras el calor extremo continuaba impactando distintos sectores.

Además, las autoridades francesas informaron que al menos 48 personas murieron ahogadas mientras intentaban refrescarse ante las elevadas temperaturas.

Italia y Reino Unido bajo alerta máxima

En Italia, el Ministerio de Sanidad emitió su nivel más alto de alerta por calor para 16 ciudades, entre ellas Roma, Milán, Florencia, Turín y Verona, debido al riesgo que representan las temperaturas extremas para la salud pública.

Por su parte, Reino Unido se encaminaba a registrar el día de junio más caluroso de su historia. El servicio meteorológico Met Office emitió la segunda alerta por calor extremo desde su creación.

Las altas temperaturas provocaron el cierre total o parcial de cientos de establecimientos educativos, ante el riesgo que representa la exposición prolongada al calor, incluso para personas sin problemas de salud previos.

Bélgica suspendió trenes y cerró monumentos

En Bélgica, la ola de calor generó importantes alteraciones en el transporte público. La empresa ferroviaria estatal SNCB retiró hasta 100 trenes diarios de circulación debido a que los modelos más antiguos carecen de sistemas de aire acondicionado adecuados para estas condiciones.

También se registraron cancelaciones de servicios de autobuses, suspensión de clases en algunos centros educativos y el cierre temporal de sitios emblemáticos como el Atomium, uno de los monumentos más visitados del país.

Muertes por golpe de calor en España

En España, dos personas mayores fallecieron a causa de golpes de calor luego de varios días con temperaturas superiores a los 40 °C.

Aunque las condiciones comenzaron a moderarse durante el miércoles, las autoridades sanitarias mantuvieron las recomendaciones preventivas para evitar nuevos casos relacionados con el calor extremo.

El fenómeno meteorológico detrás de las temperaturas récord

Especialistas atribuyen esta situación a un fenómeno conocido como bloqueo en omega, una configuración atmosférica poco habitual que recibe su nombre por la similitud con la letra griega Ω.

Este sistema genera una especie de “cúpula” de aire caliente que queda atrapada durante varios días o semanas sobre una región determinada, impidiendo el ingreso de masas de aire más frescas.

Según el Monitor Climático de Reuters, algunas zonas de Europa registraron temperaturas de hasta 18 grados por encima de los valores normales para esta época del año.

Un continente cada vez más vulnerable al calor extremo

La agencia meteorológica Météo France indicó que las condiciones actuales son comparables a las de la devastadora ola de calor de agosto de 2003, que provocó alrededor de 80.000 muertes adicionales en Europa.

De acuerdo con la Organización Meteorológica Mundial, Europa es el continente que se está calentando más rápido, con una velocidad superior al doble del promedio global. Esta tendencia incrementa la probabilidad de eventos extremos cada vez más frecuentes, prolongados e intensos.