La vicepresidenta Victoria Villarruel volvió a diferenciarse públicamente del Gobierno de Javier Milei al pronunciarse sobre el partido que disputarán Argentina e Inglaterra por el Mundial 2026, un encuentro cargado de simbolismo por la histórica disputa entre ambos países.
A través de su cuenta en X, la titular del Senado expresó un fuerte respaldo al reclamo argentino sobre las Islas Malvinas y cuestionó, de manera implícita, la decisión oficial de acompañar las restricciones de seguridad dispuestas para el estadio donde se jugará el encuentro.
Mañana jugamos contra los piratas usurpadores.
No es un partido más.
No voy a ser políticamente correcta ni pecho frío, contra los ingleses siempre es algo más. Es Malvinas, es el Diego, es la última de Leo y es pararle el carro a los invasores.
¡Aguante Argentina! Porque…— Victoria Villarruel (@VickyVillarruel) July 15, 2026
“Jugamos contra los piratas usurpadores. No es un partido más. No voy a ser políticamente correcta ni pecho frío, contra los ingleses siempre es algo más. Es Malvinas, es el Diego, es la última de Leo y es pararle el carro a los invasores. ¡Aguante Argentina! Porque hasta el último suspiro vamos a reclamar lo nuestro!”, escribió Villarruel.
El mensaje tuvo una amplia repercusión en redes sociales y sumó miles de interacciones pocas horas después de su publicación.
La controversia por las banderas de Malvinas
La declaración de la vicepresidenta se produjo luego de que la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, confirmara que durante el partido no se permitirá el ingreso de banderas, camisetas u otros elementos con mensajes políticos, en línea con las normas establecidas por la FIFA y las autoridades de seguridad de Estados Unidos para el evento.
Según explicó la funcionaria, el objetivo es evitar situaciones que puedan derivar en incidentes dentro del estadio.
“No pueden ingresar banderas con contenido político. Bandera argentina sí, por supuesto, o inglesa, pero nada que contenga un mensaje que pueda provocar algún tipo de situación. Se tomó esta decisión para prevenir cualquier situación violenta”, sostuvo Monteoliva.
La medida generó un intenso debate en redes sociales, donde numerosos usuarios cuestionaron la decisión oficial y reclamaron que el histórico reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas no sea considerado una manifestación política en un evento deportivo.
Otra diferencia dentro del oficialismo
El pronunciamiento de Villarruel volvió a evidenciar diferencias con sectores del Gobierno nacional, ya que la vicepresidenta adoptó un tono mucho más enfático respecto del significado histórico del enfrentamiento deportivo frente a Inglaterra.
La polémica se produjo además en una jornada marcada por otras tensiones políticas, luego de que el Gobierno rechazara un pedido de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) para disponer un cese de actividades en la administración pública durante el desarrollo del encuentro.
Scaloni pidió separar el fútbol de la política
Mientras el debate político crecía, el entrenador de la Selección Argentina, Lionel Scaloni, buscó bajar el tono de la previa y pidió no trasladar otros conflictos al plano deportivo.
“Es un partido de fútbol y no podemos mezclar las cosas”, afirmó el director técnico durante la conferencia de prensa previa al encuentro.
El choque entre Argentina e Inglaterra vuelve a despertar una fuerte carga simbólica para millones de argentinos, tanto por la histórica rivalidad futbolística como por el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, que continúa siendo una política de Estado de la República Argentina.


