La petrolera estatal YPF presentó oficialmente Argentina LNG, un megaproyecto valuado en US$51.000 millones que contempla la producción y exportación de gas natural licuado (GNL). La iniciativa se desarrollará junto a Eni, de Italia, y XRG, de Emiratos Árabes Unidos.
La petrolera estatal YPF presentó el proyecto de inversión más grande registrado hasta el momento bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). La iniciativa, denominada Argentina LNG, demandará una inversión total estimada en US$51.000 millones.
El proyecto busca transformar los recursos gasíferos de Vaca Muerta, ubicada en la provincia de Neuquén, en gas natural licuado destinado a la exportación hacia distintos mercados internacionales.
El anuncio fue realizado por el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, quien destacó la magnitud de la iniciativa y la calificó como la inversión más importante presentada hasta el momento bajo el régimen impulsado por el Gobierno nacional.
Una alianza internacional
Para llevar adelante Argentina LNG, YPF trabajará en conjunto con Eni, una de las principales compañías energéticas de Italia, y XRG, una empresa energética vinculada a Emiratos Árabes Unidos.
La participación de estas compañías apunta a fortalecer el desarrollo de infraestructura y capacidad productiva necesaria para convertir el gas de Vaca Muerta en GNL y colocarlo en los mercados internacionales.
Según explicó Marín, el objetivo central es aprovechar el potencial de la formación no convencional argentina para generar una nueva fuente de exportaciones energéticas.
“Este proyecto transformará el gas natural de Vaca Muerta en exportaciones de GNL destinadas a los mercados internacionales”, sostuvo el titular de YPF.
Vaca Muerta como eje energético
El desarrollo de Argentina LNG se inscribe en la estrategia de ampliar la producción de gas argentino y avanzar en la industrialización y exportación de los recursos de Vaca Muerta.
La producción de GNL permite enfriar el gas natural hasta convertirlo en líquido, reduciendo considerablemente su volumen y facilitando su transporte por barco hacia destinos que no cuentan con conexión directa mediante gasoductos.
Con una inversión superior a los US$50.000 millones, el proyecto representa además una apuesta de largo plazo para posicionar a la Argentina como un proveedor relevante de gas en el mercado energético internacional.

