El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia el lunes dejó al menos 281 muertos, 3.971 heridos y cientos de desaparecidos, mientras continúan las tareas de búsqueda y rescate entre los escombros. El Gobierno también prepara un plan de asistencia y reconstrucción para las familias damnificadas.
El balance fue confirmado por el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, durante una conferencia de prensa en Bogotá. El mandatario señaló que 44.936 familias resultaron afectadas por el desastre.
“281 fallecidos lamentablemente. Nuestros esfuerzos, nuestras oraciones, están con esas personas que han perdido a sus seres queridos”, expresó el presidente.
Además, confirmó que 3.971 personas permanecen heridas en centros médicos y sostuvo que una de las principales prioridades es localizar a quienes continúan desaparecidos bajo los escombros.
Las tareas de rescate se mantienen en distintas zonas afectadas, con la participación de organismos especializados, equipos internacionales y perros entrenados para detectar personas entre las estructuras colapsadas. Según los últimos reportes, todavía hay cientos de desaparecidos.
Identificaron a la mayoría de los cuerpos recibidos
El Instituto de Medicina Legal informó que recibió 260 cuerpos provenientes de distintos municipios de los departamentos de Chocó, Caldas, Risaralda y Valle del Cauca.
Hasta el momento fueron identificadas 246 víctimas, entre ellas 17 menores de edad. De ese total, 222 cuerpos ya fueron entregados a sus familiares.
El terremoto tuvo su epicentro en el departamento de Chocó y provocó daños de gran magnitud en distintas regiones del oeste y centro del país, entre ellas Cali, Pereira, Manizales y Quibdó.
Miles de viviendas quedaron destruidas
La infraestructura también sufrió consecuencias severas. De acuerdo con los datos difundidos por las autoridades colombianas, se registraron:
- 12.584 viviendas destruidas.
- 74.873 viviendas averiadas.
- 172 edificios colapsados.
- 2.198 centros educativos afectados.
- 825 centros comunitarios afectados.
- 216 centros de salud afectados.
- 71 acueductos dañados.
- 29 entidades bancarias afectadas.
- 5 aeropuertos con daños.
Las autoridades utilizan además tecnología satelital e imágenes de alta definición para evaluar el impacto del terremoto y determinar cuáles son las zonas que requieren asistencia prioritaria.
La magnitud del desastre obligó a desplegar recursos para atender tanto las tareas de rescate como la emergencia humanitaria. Más de 10.000 viviendas quedaron destruidas según balances difundidos por organismos y medios internacionales.
Subsidios y plan de reconstrucción
Frente a la situación de miles de familias que quedaron sin vivienda, el Gobierno colombiano anunció un paquete de medidas de asistencia.
El ministro de Vivienda, Jaime Beltrán, anticipó la entrega urgente de un subsidio de alquiler para las personas damnificadas y la firma de un decreto destinado a aliviar el pago de servicios públicos.
También se prevé la creación de un banco de materiales para facilitar las tareas de reconstrucción y reparación de las viviendas.
El Gobierno convocó además al sector privado para colaborar con maquinaria y recursos destinados a retirar los escombros y acelerar la recuperación de las zonas afectadas.
En paralelo, equipos de profesionales deberán evaluar las viviendas dañadas para determinar cuáles pueden ser reparadas y cuáles deberán ser demolidas y reconstruidas.
El presidente Abelardo de la Espriella también anunció un plan de reconstrucción y evalúa medidas extraordinarias para afrontar el impacto económico de la catástrofe.
La emergencia continúa mientras los equipos de rescate trabajan contra el tiempo para localizar a las personas que todavía permanecen desaparecidas y las autoridades avanzan en una segunda etapa enfocada en la asistencia humanitaria y la reconstrucción.

