Villa Mercedes: limpian los microbasurales y al día siguiente vuelven a aparecer

Desde el Municipio admiten que las multas y las campañas de concientización no alcanzan para modificar algunas conductas. “Limpiamos y al otro día vuelven a tirar basura”, lamentó Diego Odorico, quien convocó a los vecinos a aportar ideas para buscar una solución entre todos.

Hay lugares de Villa Mercedes donde la escena parece repetirse una y otra vez: cuadrillas municipales retiran basura, escombros y residuos acumulados, dejan el sector limpio y, apenas unas horas después, vuelven a aparecer desperdicios.

La situación genera preocupación en el Municipio de Villa Mercedes, desde donde reconocen que las campañas de concientización y las sanciones económicas no están consiguiendo modificar definitivamente el comportamiento de algunos vecinos.

Limpiamos y al otro día vuelven a tirar basura”, expresó en un medio local el jefe de Prensa del Municipio, Diego Odorico, al referirse a una problemática que obliga a destinar nuevamente personal, maquinaria y recursos a lugares que ya habían sido saneados.

“Nos duele porque no se trata solamente de multar”

Odorico planteó que la discusión ya no pasa exclusivamente por aumentar los controles, aplicar sanciones o multiplicar las campañas públicas.

Nos duele, porque no se trata de multar o hacer más campañas. Pedimos ayuda a todos para que cambiemos los hábitos y vivamos dentro del orden y la limpieza”, manifestó.

El planteo aparece en un contexto en el que, durante el primer semestre de 2026, el Municipio confeccionó 450 actas por arrojar residuos en lugares no permitidos, principalmente por basura domiciliaria que termina generando microbasurales.

Pese a los controles y las multas, que comienzan en $120.000, determinadas conductas continúan repitiéndose.

Una ciudad limpia también cambia la forma de vivirla

Desde el Municipio también apuntaron a un aspecto menos visible de la problemática: el impacto que tiene el estado del espacio público sobre quienes transitan y viven diariamente en la ciudad.

Es muy lindo ver la ciudad limpia. Eso nos cambia el humor y nos predispone para encarar nuestras tareas con más energía, pero es deprimente limpiar siempre y que no dure nada”, señaló Odorico.

La limpieza de una ciudad, en ese sentido, no depende únicamente del trabajo que realizan las cuadrillas municipales. Requiere también del compromiso cotidiano de los vecinos para evitar que los lugares recuperados vuelvan a transformarse en puntos de acumulación de residuos.

Cada microbasural que reaparece obliga a repetir tareas que podrían destinarse a otros sectores y servicios de Villa Mercedes.

El Municipio pide ideas a los propios vecinos

Frente a una problemática que persiste pese a las sanciones y las campañas, desde el Ejecutivo municipal plantearon abrir la discusión a la comunidad.

Odorico aseguró que el Municipio está dispuesto a escuchar propuestas de los vecinos y analizar alternativas que permitan modificar hábitos que hasta el momento resultaron difíciles de revertir.

La intención es que las ideas que puedan surgir de la comunidad sean evaluadas para eventualmente elaborar un plan de acción conjunto.

El desafío planteado es simple de describir, aunque mucho más complejo de resolver: conseguir que limpiar un lugar no signifique tener que regresar al día siguiente para hacer exactamente el mismo trabajo.

La responsabilidad, sostienen desde el Municipio, no puede quedar solamente del lado del Estado. Mantener limpia Villa Mercedes también depende de quienes la habitan.