Día Mundial para la Prevención del Suicidio: San Luis mantiene indicadores que preocupan y refuerza las acciones de prevención

Este 10 de septiembre, el foco vuelve a estar puesto en la prevención, la escucha y el acceso temprano a la asistencia.

Cada 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, una jornada destinada a generar conciencia sobre una problemática de salud pública que atraviesa edades y contextos sociales y que, particularmente en San Luis, presenta indicadores que requieren especial atención.

Una problemática que requiere respuestas colectivas

El suicidio es considerado un fenómeno complejo y multicausal, por lo que los especialistas desaconsejan atribuirlo a un único motivo o circunstancia.

El Ministerio de Salud de la Nación sostiene que su abordaje requiere estrategias integrales e intersectoriales que incluyan prevención, asistencia, detección temprana, fortalecimiento de las redes de atención y acompañamiento posterior de las familias y comunidades afectadas.

A nivel mundial, la dimensión también es significativa. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que más de 720.000 personas mueren por suicidio cada año. Para el período 2024-2026, la campaña internacional lleva como lema “Cambiar la narrativa sobre el suicidio”, acompañado en 2026 por el llamado a la acción “Iniciar la conversación”.

El objetivo es reducir el estigma y pasar del silencio a una cultura basada en la escucha, la empatía, la comprensión y el acceso oportuno a la ayuda.

San Luis refuerza la prevención durante septiembre

En el marco de la conmemoración, el Ministerio de Salud de San Luis puso en marcha durante septiembre una agenda de actividades en hospitales y centros de atención primaria de diferentes localidades.

Las acciones incluyen charlas, talleres, jornadas comunitarias, espacios de escucha y campañas de sensibilización, destinadas tanto a estudiantes como a docentes, profesionales de la salud, referentes comunitarios y público general.

Este jueves 10 de septiembre, una de las actividades centrales se desarrolló en Plaza Pringles, en la ciudad de San Luis, bajo la consigna “Hablemos de suicidio: cambiemos la narrativa”, con espacios de orientación, difusión de recursos y promoción de las herramientas disponibles para solicitar asistencia.

También se programaron acciones en La Toma, Chosmes, Alto Pencoso, Fraga, Balde y diferentes centros sanitarios provinciales, como parte de una estrategia orientada a fortalecer las redes comunitarias de prevención.

Hablar y escuchar también forman parte de la prevención

Desde el área provincial de Prevención del Suicidio, su coordinadora, Elena Valerio, remarcó la necesidad de prestar atención a expresiones vinculadas con la muerte o el suicidio, incluso cuando sean pronunciadas aparentemente como una broma.

La recomendación es no minimizar esas manifestaciones, detenerse, preguntar qué está sintiendo la persona y ofrecer una escucha sin juzgar ni relativizar el sufrimiento.

Valerio también destacó que familiares, amigos o personas cercanas pueden solicitar orientación profesional cuando no saben cómo intervenir frente a una situación de riesgo.

Dónde pedir ayuda en San Luis

La provincia cuenta con asistencia permanente a través del 911, disponible las 24 horas. Ante una comunicación vinculada con riesgo suicida, el operador deriva la consulta a profesionales de psicología del Servicio de Prevención y Asistencia al Suicidio. La herramienta puede ser utilizada tanto por quien atraviesa una crisis como por familiares o personas cercanas que necesiten orientación.

También se puede recurrir al Hospital Escuela de Salud Mental, hospitales y centros de salud de la provincia.

A nivel nacional funciona además el 0800-999-0091, servicio gratuito, confidencial y federal de Orientación y Apoyo en la Urgencia de Salud Mental, disponible las 24 horas durante los 365 días del año y atendido por profesionales.

La prevención no depende solamente del sistema sanitario. Escuchar, acompañar, evitar juicios, tomar en serio las señales de sufrimiento y facilitar el acceso a profesionales pueden convertirse en acciones decisivas.

El mensaje que atraviesa este Día Mundial para la Prevención del Suicidio es claro: hablar responsablemente sobre el tema no promueve el suicidio. Por el contrario, romper el silencio, generar espacios seguros de conversación y acercar recursos de asistencia constituyen herramientas fundamentales para la prevención.