Milei prepara su viaje a la ONU y busca una reunión con Trump por el reclamo de Malvinas

La Cancillería argentina trabaja para concretar un encuentro formal entre ambos presidentes durante la Asamblea General de las Naciones Unidas.

El presidente Javier Milei viajará a Nueva York para participar de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), en una visita que podría incluir una reunión bilateral con su par estadounidense, Donald Trump, con el reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas como uno de los principales asuntos a tratar.

De acuerdo con la información conocida hasta el momento, la Cancillería argentina mantiene contactos con el protocolo de la Casa Blanca y el Departamento de Estado de Estados Unidos con el objetivo de coordinar un encuentro formal entre ambos mandatarios.

La reunión todavía no fue confirmada oficialmente. Sin embargo, las agendas de Milei y Trump coincidirán en Nueva York y ambos mandatarios participarían el martes 22 de septiembre del tradicional cóctel protocolar organizado para los jefes de Estado que asisten a la Asamblea General.

Malvinas, en el centro de la eventual reunión

La intención del Gobierno argentino sería aprovechar un eventual encuentro bilateral para que Milei exponga ante Trump los fundamentos históricos y jurídicos del reclamo argentino de soberanía sobre las Islas Malvinas y conozca directamente cuál sería la posición de Washington frente a la disputa con el Reino Unido.

Según la información publicada por Infobae, si finalmente se concreta una reunión formal, podría realizarse entre el 21 y el 22 de septiembre.

La posibilidad adquiere especial relevancia luego de recientes declaraciones de Trump vinculadas con la cuestión Malvinas. El mandatario estadounidense dejó abierta públicamente la posibilidad de revisar posiciones y manifestó su disposición a involucrarse ante una eventual escalada entre Argentina y el Reino Unido.

No obstante, una eventual intervención estadounidense enfrenta importantes condicionantes geopolíticos. Estados Unidos y el Reino Unido mantienen una histórica alianza estratégica, tanto bilateral como dentro de la OTAN, por lo que un cambio significativo de Washington respecto de la disputa de soberanía tendría implicancias diplomáticas de considerable alcance.

Milei buscaría apoyo de Washington

La estrategia argentina apuntaría a conseguir un mayor respaldo estadounidense para impulsar la discusión diplomática sobre Malvinas en los organismos internacionales.

Entre las alternativas mencionadas aparecen posibles modificaciones en la posición que Estados Unidos adopta en los foros multilaterales donde se aborda la Cuestión Malvinas, así como eventuales medidas de presión destinadas a incentivar al Reino Unido a retomar negociaciones con Argentina.

Por el momento, estas posibilidades forman parte del escenario diplomático bajo análisis y no existen anuncios oficiales de Washington sobre un cambio de política respecto de Malvinas.

Argentina sostiene históricamente sus derechos de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, mientras que el Reino Unido mantiene la administración del archipiélago.

La posición argentina contempla la búsqueda de una solución pacífica mediante negociaciones bilaterales, en línea con las resoluciones de las Naciones Unidas que reconocen la existencia de una disputa de soberanía y exhortan a ambos países a encontrar una solución negociada.

Una reunión todavía por confirmar

La eventual bilateral entre Milei y Trump se inscribe además en la estrecha relación política que ambos presidentes mantienen desde el regreso del republicano a la Casa Blanca.

Sin embargo, hasta este domingo 13 de septiembre, el encuentro formal no integra una agenda pública definitivamente confirmada. Las gestiones diplomáticas continúan y la coincidencia de ambos mandatarios durante la Asamblea General abre una ventana para que la cuestión Malvinas vuelva a ocupar un lugar relevante en la agenda internacional argentina.

De concretarse, el encuentro podría convertirse en uno de los episodios diplomáticos más importantes del viaje presidencial a Nueva York, especialmente si Estados Unidos manifiesta una posición diferente o un mayor grado de involucramiento en la disputa entre Argentina y el Reino Unido.