La periodista y candidata Susy Aponte Polo, de 43 años, fue asesinada a tiros mientras realizaba una actividad proselitista en un mercado de Caraz, ciudad ubicada en la región peruana de Áncash. Varias personas que acompañaban la recorrida también resultaron heridas.
El ataque ocurrió el sábado 19 de septiembre, pasado el mediodía, cuando Aponte Polo caminaba entre comerciantes y vecinos junto con simpatizantes de su espacio político.
Según las primeras actuaciones, un hombre armado se aproximó a la candidata y efectuó varios disparos a corta distancia. Uno de los proyectiles impactó en su cabeza y provocó su muerte en el lugar.
La dirigente, conocida popularmente como “La China Polo”, era candidata a la Gobernación Regional de Áncash por el partido Socios por Áncash. Además de su actividad política, ejercía el periodismo y había alcanzado notoriedad por difundir denuncias sobre presuntos hechos de corrupción en organismos públicos.
Había denunciado amenazas contra su vida
Nueve días antes del crimen, el 10 de septiembre, Aponte Polo había informado públicamente que recibió llamadas intimidatorias desde tres establecimientos penitenciarios. De acuerdo con su testimonio, los mensajes advertían sobre un supuesto plan para asesinarla.
La periodista aseguró entonces que había presentado las denuncias correspondientes ante las autoridades. Este antecedente pasó a formar parte de la investigación destinada a establecer el móvil y determinar quiénes ordenaron el ataque.
Cuatro días antes de ser asesinada, la candidata también había participado en un debate organizado por el Jurado Nacional de Elecciones para los postulantes al Gobierno Regional de Áncash.
Tres personas permanecen detenidas
La Segunda Fiscalía Penal Provincial Corporativa de Huaylas quedó a cargo de la causa. Aunque inicialmente el expediente fue encuadrado como un posible femicidio, posteriormente comenzó a investigarse como un presunto homicidio por encargo.
El fiscal de la Nación de Perú, Tomás Gálvez, informó que tres personas fueron detenidas: el presunto autor material, un supuesto financista y otro sospechoso acusado de haber trasladado previamente al atacante.
Los investigadores analizan imágenes de cámaras de seguridad, reciben declaraciones de testigos y de las personas heridas y realizan peritajes balísticos. También buscan determinar si existieron autores intelectuales detrás del asesinato.
El Gobierno Regional de Áncash condenó el crimen y reclamó una respuesta inmediata de las autoridades. El equipo periodístico de Aponte Polo también exigió que la investigación no se limite al presunto ejecutor y permita establecer quién ordenó el ataque.
El asesinato provocó una fuerte conmoción en Perú y volvió a encender las alertas por la violencia contra periodistas y dirigentes políticos durante el proceso electoral. El País informó que la Asociación Nacional de Periodistas del Perú había registrado 140 ataques contra trabajadores de prensa y medios durante los primeros meses de 2026.

