Vecinos exigen la limpieza de un baldío frente a las 960 Viviendas

El terreno abandonado genera inseguridad y plagas, denuncian los vecinos. El calor incrementa el temor por el dengue en la zona.

Los vecinos de la calle Tucumán, entre Nelson y Esteban Agüero, llevan años solicitando la limpieza de un baldío que se encuentra frente a los departamentos del barrio Santa Rita de Casia, conocido como 960 Viviendas. Aseguran que la situación es cada vez más insostenible debido a la cantidad de alimañas e inseguridad que genera el terreno en estado de abandono. Con la llegada de las altas temperaturas, el temor al dengue crece entre los habitantes de la zona.

Invasión de alimañas y preocupación por la salud

El baldío, que tiene más de veinte metros de frente, está cubierto por malezas que llegan a alturas alarmantes, especialmente después de las lluvias. Según Carmen, una vecina que vive en la zona desde hace años, la situación ha empeorado con el paso del tiempo: “Está lleno de yuyos altísimos, y nuestras casas se llenan de bichos y alimañas. Ahora tenemos una invasión de hormigas, pero también hay ratones y hasta encontramos víboras“.

Los vecinos expresan su preocupación por la inseguridad que representa el terreno, ya que la vegetación densa dificulta la visibilidad y facilita la presencia de personas que utilizan el baldío como refugio. Además, con el aumento de las temperaturas, temen por la proliferación de mosquitos transmisores del dengue, una enfermedad que ya ha causado estragos en otras regiones del país.

Reclamos ignorados

A pesar de los constantes pedidos a las autoridades municipales para que se realice la limpieza del terreno, hasta el momento no han recibido una respuesta favorable. Los vecinos sienten que están en una situación de abandono y que, sin acciones rápidas, el problema seguirá creciendo.

“Ya hemos hecho denuncias, pero no pasa nada. Queremos que limpien el baldío porque no podemos seguir viviendo así”, concluyó Carmen, reflejando el malestar generalizado de los habitantes de la zona, quienes no solo enfrentan los riesgos sanitarios, sino también una creciente sensación de inseguridad.