¿Quién tiene la culpa de que haya tantos robos? ¿La justicia o la policía?

La justicia que queremos, la inseguridad que tenemos.

Por César Albarracín

Una ola de delitos menores invade la provincia de San Luis. Delitos chicos que solo necesitan un poco de incentivo para ser mayores. La gente se ceba. Nuevas modalidades que no se veían en la provincia: motochorros, entraderas, arrebatos, están a la vuelta de la esquina. Mucha droga, dicen. En el centro del problema tenemos al ministerio de seguridad, por un lado, y la justicia por el otro. ¿De quién es la culpa?

Ante la falta de soluciones, es normal, es tranquilizador, es necesario para explicárnoslo a nosotros mismos, encontrar un culpable. La policía, la justicia. Así podemos sacarnos las ganas, y hacer catarsis con algún vecino o amigo, y aliviar un poco de la bronca que genera. Pero no solucionamos nada. Absolutamente nada. A eso se le suma que todo el mundo sabe donde venden drogas, todo el mundo sabe donde viven los chorros, pero nadie hace nada. Eso genera falta de credibilidad en toda la población.

Hoy muchos medios oficiales, y me hago cargo de lo que digo, atacan directamente a la justicia. Y los medios opositores, atacan al ministerio de seguridad. Obviamente hay un trasfondo político. Hacer que el elector (y no dije ciudadano, dije elector) odie al posible candidato del otro. Si la justicia puede pegarse a un sector, ataquemos a la justicia. Si Seguridad se puede pegar al otro, ataquemos a seguridad. Obviamente, entiendo que sería muy inocente no entender el juego de tronos, pero, aunque sea una vez, me encantaría que los poderes que se disputan piensen en el pueblo, en el ciudadano mas que en el elector.

Usemos un poquito la razón, ¿por qué hay mas robos en San Luis? Primero que nada, hay que tomar en cuenta la temperatura. Créalo o no, hay estudios que dicen que las tasas de criminalidad suelen subir cuando hay mas calor.

Después hay un gran problema económico en el país, y créalo o no, las tasas de criminalidad aumentan cuando hay problemas económicos. ¿Usted cree que el precio de la droga no tiene inflación? ¿Qué si no hay para darle de comer a los hijos, a una persona no se le va a pasar por la cabeza robar? Esa última frase es hermosa para el hate, porque algunos van a decir que como yo vivo seguro, estoy justificando a los chorros. A mi me entraron a robar siete veces el año pasado, y hace tan solo un par de semanas corrí dos cuadras a un ladrón que violentó una reja y se metió en mi casa. Entre las cosas que iba a llevar, noté que había preparado juguetes. Entiéndame, no estoy justificando para nada el robo, pero ¿cómo vamos a curar una enfermedad si no sabemos de dónde viene?

Ahora vamos al análisis más profundo. Todas las veces que me robaron, la policía vino al instante. Al menos en Villa Mercedes, los patrulleros están dando vuelta todo el tiempo, con sus luces prendidas. Pero creo, y de esto no tengo datos, que el modus operandi mas común es de personas que van golpeando las manos en las casas, y entran cuando ven que no hay nadie. No se puede ser omnipresente, porque estos muchachos son oportunistas, se dedican a esto.

El otro problema es cuando los agarran, y van al juez. ¿Cuál es la creencia? Entran por una puerta, y salen por la otra. Que fácil no hacerse cargo. He escuchado gente muy importante diciendo eso. Muchachos, un juez tiene que hacer respetar la ley. La ley está escrita. Un juez está para hacer que esa ley que está escrita, se cumpla. Ahora, par abreviar las cosas, una persona que robó, puede ofrecer una compensación, y se acabó el problema. ¿Cree usted que el ladrón que fue atrapado robando, y que le pague una compensación a la víctima, no va a volver a robar? Pero si la víctima recibe el pago, ¿qué tiene que hacer el juez? El juez solo puede hacer lo que dicta la ley. Pero para mantener que la justicia es la culpable, se ataca a todo el sistema judicial y aceptar. Hemos visto las marchas judiciales exigiendo mejoras salariales tanto, que lo normalizamos. “Ah, si los judiciales cobran un montón”. Luciano Cardarelli, Secretario de Sijupu, fue atacado por todos lados por plantar posición con respecto a la independencia del poder judicial y al reclamo salarial.

En entrevista en VMI Radio 88.1 Mhz, Cardarelli explicó que la escala salarial de los judiciales de San Luis es la mas baja de todo el país. Un juez en nuestra provincia cobra lo mismo que un empleado de comercio bien pago. Un becario en Buenos Aires cobra lo mismo que un empleado de carrera en San Luis. Sin embargo, un detalle: en San Luis tenemos una de las tasas de criminalidad mas bajas del país, con la menor cantidad de empleados judiciales per cápita.

El juez Federal Nacul, en un escándalo, acusó a toda la sociedad, y especialmente a la justicia y los abogados villamercededinos, por el consumo de drogas y el amiguismo. No dijo mas que lo que muchos piensan, pero lo dice con una estructura muy superior a la que tiene una cámara penal de San Luis. Pidió perdón, pero como juez, creo que lo mejor que podría hacer es respaldar sus palabras con las causas correspondientes, para no dañar las instituciones.

Aquí entramos al problema más grande, el daño a las instituciones. Tenemos por un lado un Nacul enojado, por otro lado, un Cardarelli defendiendo los trabajadores, y por otro lado una pelea política terrible, intentando meter a las partes de un sector o de otro. Que el superior tribunal de justicia estuvo siempre muy relacionado al poder ejecutivo, todos lo sabemos. No hace mucho nos enteramos que un ex miembro renunció para irse de asesor de Alberto Rodríguez Saá en la gestión anterior. ¿De que independencia de poderes hablamos?

Voy a pedir algo como ciudadano, al gobernador Poggi, que veo su agenda y veo el trabajo que está haciendo: dialogue con los sectores. No ataque la justicia sin sentarse a hablar con ellos. Usted es contador, mire los números. Tiene una elección ahora y tres años de gobierno, y si hace las cosas bien, probablemente todas las posibilidades de un período más. No puede el ejecutivo estar peleado con el judicial. Poderes independientes, pero por el bien común.

Al ex gobernador, Alberto Rodríguez Saá, también le voy a pedir algo. Entiendo el juego, entiendo que la seguridad es el punto débil, y ahí se ataca. Pero esta jodido el tema, el país está mal, y esto va a hacer que aumente la delincuencia. Hermano, a vos no te van a entrar a robar, a nosotros, los que no tenemos seguridad propia, sí. No se ataquen en ese tema.

Gobernador y ex Gobernador, dejen la pelea política fuera de la institucional, porque la inseguridad va a aumentar hagan lo que hagan, hasta que cambie la situación económica del país. Si perdemos la confianza en las instituciones, vamos a estar cada vez peor. Nosotros, el pueblo.

Al gobierno le propongo algo: hagan un gran consejo de seguridad con todas las partes, un gran debate con el poder judicial, el ministerio de seguridad, los legisladores, los intendentes, y las asociaciones barriales, que son las que conocen lo que pasa en el barrio. Así como fue la discusión en diputados por la ley bases, que todos la vimos. Igual, bien grande, dos semanas enteras si hace falta, donde la policía diga los problemas que tiene, Nacul se pueda expresar con datos, Cardarelli cuente lo que están pasando los empleados, y los mismos vecinos tengan sus cinco minutos para contar lo que pasa. De ahí van a sacar un plan de acción que sirva de verdad, y no van a estar las dependencias y poderes quejándose de lo que no hacen los otros sin saber porque no lo hacen. Si hay que hacer nuevas leyes, se hacen. Traigan expertos, valoren los expertos nuestros. Pero háganlo.

Para que esto cambie, no es solo la justicia y no es solo la policía. Todos tenemos que cambiar. La sociedad tiene que dejar de comprar cosas robadas. Las madres que saben que sus hijos roban tienen que hablarlos. Los hijos que roban tienen que pensar en sus madres. Mejoremos todo, porque solo no se va a cambiar. La política tiene que hacer su parte, el gobierno la suya, las instituciones las suyas, y los ciudadanos la nuestra.