Phoenix Ikner, un estudiante de 20 años, fue identificado como el autor del tiroteo registrado este jueves 17 de abril en el campus de la Universidad Estatal de Florida (FSU), en Tallahassee. El ataque dejó dos personas muertas y siete heridas, entre ellas el propio atacante, que permanece hospitalizado.
“Tirador activo” y pánico en el campus
El tiroteo ocurrió pasadas las 12 del mediodía, en inmediaciones del centro estudiantil del campus. La universidad activó una alerta de “tirador activo” y ordenó a los alumnos y docentes refugiarse, mientras unidades policiales, ambulancias y el FBI llegaban al lugar. La alerta se mantuvo durante más de tres horas, hasta que las autoridades declararon la zona como “segura”.
Imágenes difundidas en redes sociales mostraron a estudiantes siendo evacuados en sillas de escritorio y con visibles muestras de shock. Un alumno, Joshua Sirmans, relató que se encontraba en la biblioteca cuando comenzaron las alarmas y fue escoltado por seguridad “con las manos en alto”.
Víctimas y estado de salud
Según confirmaron fuentes del Tallahassee Memorial HealthCare, seis heridos fueron ingresados al hospital, uno en estado crítico, mientras que otros presentan heridas de diversa gravedad. Posteriormente, se conoció que el número total de heridos ascendió a siete.
Las dos víctimas fatales no serían estudiantes de la universidad, informaron autoridades en conferencia de prensa.
Quién es el atacante
El tirador fue identificado como Phoenix Ikner, estudiante de segundo año de la FSU. No se revelaron aún los motivos del ataque, ni si actuó solo. Se encuentra hospitalizado bajo custodia policial.
Repercusiones y medidas
El presidente de EE.UU., Donald Trump, calificó el ataque como “una vergüenza”, mientras que el gobernador de Florida, Ron DeSantis, destacó que las fuerzas de seguridad “respondieron activamente”.
Como medida preventiva, todas las escuelas del condado de León fueron cerradas, y se reforzó la seguridad en otras universidades del estado.
Un nuevo llamado al debate por el control de armas
Este nuevo tiroteo vuelve a encender el debate en Estados Unidos sobre el control de armas y la seguridad en los campus universitarios, especialmente en estados con leyes más permisivas. Legisladores locales calificaron el hecho como “aterrador” y pidieron respuestas rápidas y eficaces para evitar que tragedias como esta se repitan.


