A la espera de la formulación de cargos contra Andrea Quiroga

El cambio inesperado de abogado vuelve a frenar la definición judicial; crecen las dudas sobre el rol de Carlos Cobo

La causa por presunta falsa denuncia contra la concejal electa Andrea Quiroga sumó un nuevo giro inesperado. Cuando se esperaba que hoy avanzara la formulación de cargos, la defensa presentó a último momento un nuevo abogado, lo que obligó a reprogramar los tiempos procesales y, una vez más, demoró una definición clave para el futuro político y judicial de la dirigente del MOCOMER.

La sorpresa no pasó desapercibida: hasta ahora, Quiroga era representada por su esposo, el abogado Carlos Cobo, figura central del albertismo judicial y conocido por su participación en denuncias de alto perfil. Sin embargo, Cobo se desvinculó abruptamente de la defensa de su propia esposa, sin explicación pública hasta el momento.

La incógnita se instaló inmediatamente:

  • ¿Qué pasó con Cobo?
  • ¿Se apartó por estrategia jurídica, por tensiones internas, o por temor a quedar más expuesto en una causa que podría escalar?

La movida llama aún más la atención si se recuerda que Quiroga, Cobo y la diputada Anabella Lucero fueron aliados políticos en las últimas elecciones, trabajando bajo la estructura del exgobernador Alberto Rodríguez Saá. De ese mismo espacio surgieron recientemente otras definiciones judiciales: el exfuncionario Latini fue declarado culpable por la sustracción de bienes del Ministerio de Seguridad, mientras que Freixes fue hallado culpable por presionar a jueces para que renunciaran.

En ese contexto, el alejamiento de Cobo —quien también defiende a exfuncionarios investigados por corrupción— abre interrogantes dentro y fuera de tribunales. La causa, caratulada como “Av. Falsa Denuncia – Quiroga Gabriela Andrea (IMP)”, queda ahora a la espera de que la jueza Pereyra Cardini reorganice el calendario procesal para definir una nueva fecha.

Mientras tanto, la foto de Quiroga, Cobo y Lucero ingresando juntos a tribunales vuelve a circular con fuerza en redes y grupos políticos, recordando la trama que los vinculó durante años dentro del mismo esquema de poder.

Por ahora, lo único claro es que la definición vuelve a demorarse, pero la presión política y pública sigue aumentando. Y la pregunta inevitable empieza a resonar:
si Cobo ya no la representa… ¿quién defiende realmente a Andrea Quiroga?