Este 24 de marzo se cumplen 50 años del golpe de Estado de 1976 en Argentina, un hecho que dio inicio a la última dictadura cívico-militar, recordada por la implementación del terrorismo de Estado, la represión sistemática y la desaparición forzada de personas.
El golpe fue encabezado por las Fuerzas Armadas bajo el mando de Jorge Rafael Videla (Ejército), Emilio Massera (Armada) y Orlando Agosti (Fuerza Aérea), quienes derrocaron a la entonces presidenta Estela Martínez de Perón. A partir de allí se instauró el denominado Proceso de Reorganización Nacional, que se extendió hasta 1983.
Un régimen basado en el terrorismo de Estado
Durante la dictadura se implementó un sistema represivo ilegal que incluyó secuestros, torturas y desapariciones forzadas, con el funcionamiento de centros clandestinos de detención como la ESMA (Escuela de Mecánica de la Armada), uno de los más emblemáticos.
La represión alcanzó a militantes políticos, sindicales y sociales, con el objetivo de disciplinar a la sociedad. En paralelo, se disolvió el Congreso Nacional y se suprimieron libertades fundamentales, entre ellas la libertad de expresión.
El contexto previo: crisis, violencia y debilitamiento institucional

Los meses anteriores al golpe estuvieron marcados por una profunda crisis política, económica y social. El gobierno de Estela Martínez de Perón enfrentaba una fuerte pérdida de autoridad, tensiones internas y una escalada de violencia.
Organizaciones paraestatales como la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina) ejecutaban asesinatos y persecuciones, mientras que grupos armados como ERP y Montoneros mantenían enfrentamientos con fuerzas de seguridad.
En paralelo, el “Rodrigazo”, impulsado por el ministro Celestino Rodrigo en 1975, provocó una devaluación superior al 100%, una inflación cercana al 182% anual y una fuerte caída del salario real, profundizando el malestar social.
Ese mismo año, el Operativo Independencia en Tucumán marcó el inicio de la intervención militar directa en tareas represivas bajo el argumento de “aniquilar la subversión”.
Plan Cóndor y contexto internacional

El golpe en Argentina se inscribió en un contexto regional atravesado por dictaduras militares alineadas con la Doctrina de Seguridad Nacional. En ese marco se desarrolló el Plan Cóndor, una red de coordinación represiva entre países del Cono Sur para perseguir opositores políticos incluso fuera de sus fronteras.
Participaron Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay, Bolivia y Brasil, con apoyo logístico e inteligencia de Estados Unidos durante la presidencia de Gerald Ford.
La resistencia y el surgimiento de los organismos de derechos humanos

Frente a la represión, comenzaron a organizarse familiares de víctimas. En 1976 surgieron agrupaciones como Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, la APDH y el MEDH, que documentaron denuncias y visibilizaron los crímenes.
El 30 de abril de 1977 se realizó la primera ronda de las Madres de Plaza de Mayo, símbolo internacional de la lucha por los derechos humanos. Posteriormente, las Abuelas de Plaza de Mayo iniciaron la búsqueda de niños apropiados durante la dictadura.
El Juicio a las Juntas: un hito histórico

En 1985, bajo la presidencia de Raúl Alfonsín, se llevó adelante el histórico Juicio a las Juntas Militares, que condenó a los principales responsables del régimen.
El tribunal dictó reclusión perpetua para Videla y Massera, mientras que otros integrantes recibieron distintas penas. El proceso fue considerado un antecedente mundial en materia de justicia por crímenes de lesa humanidad.
Las cifras del horror y la búsqueda vigente
Según la CONADEP, se registraron al menos 8.961 personas desaparecidas, aunque documentos posteriores y organismos de derechos humanos sostienen la cifra de 30.000 víctimas, en función del carácter clandestino del sistema represivo.
En cuanto a la apropiación de menores, se estima que unos 500 bebés fueron robados. Hasta julio de 2025, Abuelas de Plaza de Mayo logró restituir la identidad de 140 nietos y nietas, aunque más de 300 personas aún desconocen su origen.
Una fecha para la memoria colectiva
El 24 de marzo es conmemorado en Argentina como el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, una jornada destinada a reflexionar sobre el pasado reciente, reafirmar el compromiso democrático y mantener vigente el reclamo de justicia.
A 50 años del golpe, la memoria colectiva sigue siendo un eje central para comprender la historia y fortalecer las instituciones democráticas.


