Abel Pintos volvió a emocionar a Villa Mercedes con un show de más de dos horas en el escenario de Calle Angosta, pero esta vez no solo brilló con su repertorio: también abrió su corazón y explicó públicamente por qué la ciudad ocupa un lugar único en su historia personal y artística.
Durante la conferencia de prensa en la Casa de los Artistas, y luego en una pausa especial en medio del concierto, el cantante relató cómo nació ese vínculo que —según sus propias palabras— trascendió lo musical para convertirse en un lazo afectivo profundo.
Una decisión artística que cambió su historia
El músico recordó que entre 2009 y 2010 llegó a Villa Mercedes para grabar un disco en los estudios de la Casa de la Música, tras una propuesta de Sony Music. En ese momento, la decisión generaba dudas dentro de su equipo: podían grabar en Buenos Aires, cerca de sus hogares. Sin embargo, el concepto del estudio y el entorno terminaron por convencerlos.
“Este es un lugar especial para crear un álbum”, recordó que les dijo entonces a su productor Marcelo Predacino y a su hermano Ariel Pintos, quienes continúan acompañándolo en su carrera.
La idea fue instalarse con lo mínimo indispensable y dejar que el entorno influyera en la construcción artística. Algunas canciones incluso terminaron de escribirse en suelo mercedino.
La ciudad como contención emocional
Más allá de lo estrictamente musical, Pintos destacó que la ciudad se transformó en un sostén emocional durante el proceso creativo. Cuando la inspiración no aparecía, el equipo pausaba las grabaciones y salía a caminar, a comer una pizza, tomar un helado o simplemente recorrer la ciudad.
Según explicó, esa rutina cumplía la misma función que volver a casa cuando graban en Buenos Aires: despejar la mente, reencontrarse con lo cotidiano y recuperar la inspiración.
“Villa Mercedes, sin saberlo, nos dio esa contención que necesitábamos”, expresó con emoción.
El artista también recordó que en aquel momento no era tan reconocido como hoy y que muchos vecinos no entendían qué hacía allí. Esa discreción, lejos de incomodarlo, le permitió vivir la experiencia con naturalidad y tranquilidad.
Con el paso del tiempo, aquella experiencia artística terminó por consolidar un vínculo afectivo. Pintos reconoció que la ciudad se convirtió en un lugar mucho más importante de lo que puede explicar desde lo artístico.
El show de este viernes en Calle Angosta no solo confirmó su vigencia musical, sino también ese cariño recíproco que el público mercedino le devuelve cada vez que regresa.
Villa Mercedes fue parte del proceso creativo de un disco y, según el propio artista, un capítulo determinante en su vida.


