La amaxofobia es el miedo a manejar y puede presentarse con distintos niveles de intensidad. Para quienes la atraviesan, ponerse frente al volante puede generar nervios, transpiración en las manos, contracturas e incluso una sensación de paralización. En Resistencia Cultural, Lilian contó cómo comenzó a trabajar con personas que buscan superar ese temor y recuperar su autonomía.
Lilian Herborn es instructora de manejo y desde hace una década acompaña a alumnos con diferentes dificultades frente al volante. Según relató, a lo largo de estos años trabajó con personas que desarrollaron miedo después de haber sufrido accidentes de tránsito, algunas de ellas luego de atravesar situaciones particularmente traumáticas.
Uno de los casos que recordó fue el de una estudiante que había sufrido tres accidentes: uno de ellos terminó con el vehículo volcado después de que su padre se durmiera al volante. Con el tiempo, los episodios posteriores reforzaron el temor hasta el punto de impedirle sentarse a conducir.
Del miedo al control del vehículo
Para Lilian, una de las claves del proceso consiste en que el alumno pueda comprender que es la persona quien controla el vehículo y no al revés.
El miedo muchas veces se alimenta de escenarios imaginarios y situaciones catastróficas que aparecen antes incluso de comenzar una clase. La instructora contó que algunas alumnas llegan a escribirle durante la madrugada porque la ansiedad por la clase del día siguiente no les permite dormir. También aparecen síntomas físicos como manos transpiradas y contracturas.
A pesar de las dificultades, aseguró que en sus 10 años de experiencia no tuvo ninguna alumna que finalmente no lograra manejar. Algunas necesitaron más tiempo que otras, pero todas pudieron avanzar.
Para ella, además del acompañamiento, existe un componente fundamental: la voluntad de enfrentar progresivamente el miedo.
Historias atravesadas por accidentes y pérdidas
El trabajo de Germón no se limita a quienes tuvieron un accidente. Durante la entrevista también contó experiencias con mujeres que quedaron viudas y tuvieron que aprender a manejar después de haber dependido durante años de sus parejas para trasladarse.
Relató que tuvo 12 alumnas viudas durante la pandemia de COVID-19, además de otras mujeres cuyos esposos fallecieron por enfermedades. En esos casos, aprender a conducir significó enfrentarse no solamente al volante, sino también a una nueva realidad personal.
En ese sentido, la instructora sostiene que manejar representa libertad e independencia. Incluso utiliza unas alas como símbolo de su trabajo, precisamente por lo que significa para muchas personas recuperar la posibilidad de trasladarse por sus propios medios.
Entre sus alumnas también tuvo a una mujer de 73 años, que prácticamente no había tenido experiencia previa con vehículos porque durante toda su vida había manejado únicamente una bicicleta. Aun así, logró aprender y conducir.
Una instructora que convirtió una oportunidad en una vocación
Germón contó que llegó a la enseñanza del manejo casi de manera circunstancial. Antes había trabajado como gestora y contaba con formación como instructora, además de otros estudios vinculados a la administración y el ámbito jurídico.
El comienzo se produjo cuando una persona cercana a su marido necesitaba que alguien le enseñara a manejar a su esposa. Después de esa primera experiencia apareció la propuesta de dedicarse formalmente a enseñar. La iniciativa creció a partir de estudiar recorridos y adaptar los itinerarios según el lugar donde vivía cada alumno.
Con el paso de los años, esa actividad se transformó en una comunidad. Germón explica que el vínculo con sus alumnos continúa después de las clases y que las redes sociales le permiten mostrar los avances de quienes lograron superar sus dificultades.
La lógica es sencilla: si otra persona pudo, alguien que todavía tiene miedo también puede intentarlo.
También enseñó a manejar a personas hipoacúsicas
Entre las experiencias que más la marcaron, Germón destacó haber enseñado a conducir a dos personas hipoacúsicas.
Para ella, representó un desafío particular porque debía encontrar otras formas de comunicación durante las clases. Ambos lograron aprender a manejar y se convirtieron, según relató, en una referencia para otros alumnos que atraviesan obstáculos diferentes.
La instructora remarcó que cada alumno presenta una historia diferente y que, por esa razón, no existe una única manera de acompañar el proceso. En algunos casos, incluso, las clases terminan convirtiéndose en espacios de conversación donde aparecen frustraciones, inseguridades y experiencias personales.
Diez años de trabajo y una celebración en el Lago
Para celebrar sus 10 años como instructora, Lilian prepara un encuentro para el 4 de octubre, desde aproximadamente las 16:30 o 17 horas, en la explanada del Lago, en el sector ubicado frente a los juegos.
La propuesta busca reunir a sus actuales y antiguos alumnos y compartir una jornada especial. Entre los invitados estará Matute Mami, además de Joaquín Morales, quien participará como DJ.
Lilian explicó que la celebración también será una manera de agradecer a todas las personas que formaron parte de estos diez años de recorrido.
“Ayudar” como una forma de vida
Más allá de la enseñanza del manejo, la instructora habló durante la entrevista sobre una filosofía personal que, según contó, nació de una enseñanza de su abuela: ayudar a los demás cuando sea posible.
Tiene cuatro hijos varones y un hijo “del corazón”, y aseguró que intenta transmitirles ese mismo valor. También contó que esa experiencia familiar la ayudó a comprender otras formas de acompañar y brindar contención.
Su historia muestra que detrás del aprendizaje de conducir muchas veces existen situaciones que van mucho más allá de saber utilizar un vehículo. Accidentes, pérdidas, inseguridades, frustraciones y cambios personales pueden estar detrás del miedo a manejar.
Por eso, para quienes atraviesan la amaxofobia, el proceso puede significar mucho más que obtener una licencia: puede convertirse en el camino hacia una mayor autonomía y libertad personal.
Cómo contactar a Lilian Clases de Manejo
Lilian Clases de Manejo tiene presencia en Facebook e Instagram. En Instagram puede encontrarse bajo el nombre “Lilian Clases de Manejo”, mientras que actualmente su página de Facebook figura como Lilian Herborn Mansilla, debido a un cambio de nombre que debió realizar en esa plataforma.


