ANDAR: cuando la música es camino, identidad y destino

Con un primer disco que respira autenticidad, ANDAR fusiona géneros, historias y sueños para dejar huella en la música argentina.

Hay proyectos que nacen de un deseo, de esa inquietud que arde bajito hasta que un día pide salir. “ANDAR” es uno de ellos. Una banda de Villa Mercedes que no solo fusiona géneros, sino también vidas, historias y sueños de adolescencia.

Nicolás Bacchi, Damián Rodríguez y Jonatan Pizarro son los artífices de melodías que atraviesan directo al alma. En diálogo con Villa Mercedes Info, contaron cómo un sueño individual se volvió colectivo y hoy late en su primer disco.

“Tenía ganas de hacer algo distinto, algo con identidad. Y un día, como si el universo conspirara, me crucé con Nico y con Johnny… y se los propuse”, recuerda Damián, que viene gestando esta idea desde los 19 años, cuando la música dejó de ser un hobby para convertirse en un destino.

El nombre “ANDAR” apareció casi como un susurro en la cabeza de Nico al tercer día de formarse la banda. Corto, directo, recordable. Y con un significado que llegó después: seguir, avanzar, incluso cuando todo cuesta.

Aunque cada uno viene de un palo distinto, la conexión fue instantánea. Folklore norteño, cuyano y rock, sí. Pero sobre todo una forma de entender la música como herramienta para decir lo propio. “No queríamos repetir fórmulas. Queríamos crear. Escribir. Probar”, afirma Nico. Actualmente también caminan junto a ellos Luis Ocampo en la batería y Marcelo Risatti en el bajo.

De ese espíritu nacieron canciones originales que hoy conforman un disco que respira autenticidad. Cumbre y Pausa, los dos primeros sencillos, ya están disponibles en todas las plataformas.

“Yo ya tenía varios temas guardados, pero laburar en grupo es otra cosa. Desde el tercer ensayo estábamos todos aportando canciones. Fue increíble cómo nos entendimos desde el primer acorde”, recuerda Jonatan, uno de los compositores.

ANDAR no busca encajar: se planta con su identidad. “En uno de los shows de algarroba.com, salimos primeros. La gente estaba callada. ¿Les gusta? ¿Nos miran mal? Desde el escenario no sabés. Pero después se soltaron… y fue mágico”, cuentan.

La banda ya dejó su huella en los dos últimos aniversarios de algarroba.com y fue telonera del Chaqueño Palavecino en una noche inolvidable en el Club Colegiales.

Este primer disco fue grabado en Casa de la Música, donde los ingenieros de grabación fueron Martín Valenzuela y Lautaro Olivera; editado por Rodi Risatti en Vizcacha Records y mezclado por Sebastián Choque en Estudio Socavón (Salta). Nueve canciones que recorren emociones, estilos y paisajes interiores.

Un gran disco siempre es hijo de grandes esfuerzos y, muchas veces, de grandes alianzas. En este caso, con colaboraciones de lujo: Fabricio Rodríguez (voz y armónica), Carlos “Prófugo” Lallana (ex La Callejera), Mario Loyola, Luis Ocampo,  Checho de Battista y Silver Cardona. Cada uno dejó en estas canciones su saber, su experiencia y su marca. Cabe destacar que también dicen presente en esta odisea “Pollo” Ávila y Ema Aguirre en sonido.

Uno de los momentos más icónicos fue grabar junto a Fabricio Rodríguez, músico nacional de renombre. “Cuando vino a tocar a la ciudad, le escribí. Le conté el proyecto. Se copó al toque. Vino, grabó y nos regaló una experiencia que no nos vamos a olvidar más”, dice Jonatan, todavía con la emoción intacta.

Hoy, ANDAR ya piensa en su segundo material. Pero antes quiere terminar de presentar en vivo este primer hijo musical, ansioso por recorrer cada rincón del país y —por qué no— del mundo. Porque cuando la música es camino, cada nota es un paso que deja huella.