En el marco de los operativos desplegados durante las fiestas de Navidad y Año Nuevo, la Policía Municipal de Tránsito de Villa Mercedes presentó un balance positivo, destacando la ausencia de muertes por siniestros viales por sexto año consecutivo en estas fechas.
Así lo informó Daniel Bravo, jefe de la Policía Municipal de Tránsito, quien remarcó que este resultado es parte de una política de Estado impulsada por la gestión del intendente Maximiliano Frontera, con un fuerte eje en la prevención y el control vial.
Bravo subrayó el trabajo mancomunado con la Policía de la Provincia de San Luis y la Policía Federal, especialmente durante los eventos masivos y celebraciones, y agradeció el acompañamiento del Secretario de Gobierno, Germán Sepúlveda, y del Jefe de Unidad Regional II, Javier Verdú, quienes coordinaron un plan estratégico de seguridad vial desde el 25 de diciembre hasta los primeros días de enero.
Durante ese período, se secuestraron más de 48 motocicletas por circular de manera irregular, caños de escape adulterados, alcohol en sangre y carreras ilegales en la vía pública. También se registraron situaciones de alto riesgo, como picadas en la rotonda de Mondelez, en horarios donde trabajadores del parque industrial se dirigían a sus empleos.
El funcionario indicó que se reforzaron controles en sectores sensibles, como el barrio La Ribera, donde vecinos habían denunciado ruidos molestos y maniobras peligrosas, una situación que afecta especialmente a niños con trastornos del desarrollo, lo que motivó una respuesta inmediata de las fuerzas de seguridad.
En cuanto a los controles de alcoholemia, Bravo detalló que:
-
El 24 y 25 de diciembre se labraron entre 40 y 50 actas, con un pico máximo de 3,25 g/l.
-
El 31 de diciembre, las alcoholemias positivas descendieron a 15 casos, con un máximo de 2,45 g/l, lo que representó una reducción cercana al 50%.
Además, destacó un cambio de conducta en los jóvenes: más de 2.000 personas se movilizaron a pie durante ambas celebraciones, mientras que los casos positivos de alcoholemia se concentraron mayormente en conductores mayores de 35 años.
Finalmente, Bravo resaltó el uso de tecnología, el funcionamiento del Observatorio Vial Municipal y la profesionalidad del personal, tanto municipal como provincial, para intervenir en juntadas de motos, picadas y maniobras peligrosas, priorizando siempre evitar daños y proteger a terceros.


