El gobierno de Lula da Silva puso fin a una medida de Bolsonaro que buscaba atraer turismo extranjero. La decisión se vincula con el principio de reciprocidad y tensiones comerciales con Estados Unidos.
A partir de este jueves 10 de abril, Brasil restablece el requisito de visa para ciudadanos de Estados Unidos, Canadá y Australia, quienes ya no podrán ingresar libremente al país como lo hacían desde 2019.
La medida fue dispuesta por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien había anunciado en marzo de 2023 la suspensión de la exención impulsada por el expresidente Jair Bolsonaro. En ese entonces, Bolsonaro eliminó la visa con la intención de fomentar el turismo, pero Lula consideró que la medida violaba el principio de reciprocidad diplomática, ya que los brasileños aún necesitan visa para entrar a esos países.
Desde la Embajada de EE.UU. en Brasilia indicaron que los estadounidenses podrán seguir tramitando el visado de manera electrónica, siempre que el ingreso se produzca después del 10 de abril.
Tensión comercial con EE.UU. detrás del cambio
Aunque el Senado brasileño había aprobado un proyecto para mantener la exención, la Cámara de Diputados cambió su postura la semana pasada, tras la decisión del expresidente estadounidense Donald Trump de aplicar un arancel del 10% a productos brasileños.
Ante este escenario, el Congreso brasileño también aprobó una ley de reciprocidad comercial, que autoriza al Ejecutivo a imponer sanciones similares. La normativa aún espera la firma de Lula para entrar en vigor.
La nueva exigencia de visa representa un cambio de postura del gobierno brasileño en política exterior y podría impactar en la cantidad de turistas provenientes de los países afectados.


