Caso Loan: la fiscalía reafirmó que el niño fue secuestrado en un plan organizado

Detallaron el rol que habría tenido cada acusado

A un año de la desaparición de Loan Danilo Peña, la Fiscalía Federal volvió a exponer la principal hipótesis que sostiene desde el inicio de la investigación: el niño no se perdió en una zona rural de Corrientes, sino que fue víctima de una sustracción planificada seguida de maniobras de ocultamiento y encubrimiento.

Durante una nueva audiencia judicial, representantes del Ministerio Público Fiscal detallaron cómo encajan las conductas de los principales acusados dentro de la teoría del caso y ratificaron que la desaparición habría sido el resultado de una acción coordinada entre varias personas.

La primera etapa: el aislamiento de Loan

Según la acusación, Bernardino Antonio Benítez, Daniel “Fierrito” Ramírez, Mónica Millapi y Laudelina Peña conformaban el grupo que estuvo a cargo de Loan Danilo Peña en los momentos previos a su desaparición.

Los fiscales sostienen que estas personas lograron apartar al niño del resto de los adultos al trasladarlo, junto a otros menores, hacia un naranjal cercano a la vivienda de su abuela.

Dentro de esta hipótesis, Benítez aparece como uno de los principales sospechosos debido a contradicciones detectadas en sus declaraciones y a movimientos posteriores considerados relevantes por los investigadores.

Por su parte, Laudelina Peña ocupa un lugar central en la reconstrucción de los hechos. La acusación indica que habría colaborado en el desplazamiento de los menores y en la maniobra que permitió dejar a Loan bajo el control exclusivo del grupo señalado.

La segunda etapa: el retiro y ocultamiento

La fiscalía sostiene que una segunda fase del plan involucró a Carlos Pérez y María Victoria Caillava.

De acuerdo con la acusación, ambos no participaron del aislamiento inicial del niño, pero sí habrían concretado su retiro del lugar utilizando una Ford Ranger, vehículo en el que posteriormente se detectaron rastros compatibles con Loan.

Los investigadores consideran que este paso fue clave para concretar la desaparición y alejar al menor del área donde se desarrolló la búsqueda inicial.

El presunto encubrimiento

Otro de los acusados es el comisario Walter Maciel, a quien la fiscalía atribuye un papel determinante en el encubrimiento posterior.

Según los fiscales, el funcionario policial habría utilizado su cargo para desviar las primeras líneas investigativas y reforzar la hipótesis de una desaparición accidental durante las horas iniciales de la búsqueda.

La acusación también sostiene que existió una maniobra destinada a instalar la versión de que Loan se había perdido en el monte. En ese contexto se ubican el hallazgo de uno de sus botines y distintas versiones que, según los investigadores, buscaron desviar el foco de la causa.

Una causa con más imputados

La teoría oficial divide el expediente en dos momentos claramente diferenciados: primero la sustracción del niño y luego una serie de acciones destinadas a ocultar lo sucedido y dificultar el avance de la investigación.

Además, la causa sumó a otro grupo de imputados acusados de entorpecer el proceso judicial mediante la manipulación de testimonios, la difusión de hipótesis falsas y otras acciones que, según la fiscalía, obstaculizaron el esclarecimiento del caso.

Con este planteo, el Ministerio Público Fiscal reafirma que la desaparición de Loan Danilo Peña fue producto de una operación coordinada y no de un extravío accidental, una hipótesis que marcó el rumbo de la investigación desde sus primeras etapas.