El Banco Central de la República Argentina (BCRA) anunció una serie de modificaciones en las restricciones del cepo cambiario, con medidas que impactan tanto en personas físicas como en empresas. Las nuevas disposiciones buscan flexibilizar operaciones de comercio exterior y financiamiento, en un escenario de relativa estabilidad del tipo de cambio.
Las decisiones fueron formalizadas a través de la Comunicación “A” 8417, bajo la conducción del presidente del organismo, Santiago Bausili.
Cambios para personas físicas
En el caso de los individuos, el BCRA dispuso la eliminación del requisito de liquidar las divisas remanentes provenientes de exportaciones de bienes. Esta medida apunta a otorgar mayor libertad en la administración de ingresos en moneda extranjera.
Además, se eliminó el límite de US$50 para extracciones con tarjeta de crédito en el exterior, una restricción que generaba dificultades operativas para quienes viajaban o realizaban consumos fuera del país.
Nuevas condiciones para empresas
Para las empresas, los cambios se enfocan principalmente en la ampliación de los plazos para el ingreso de divisas derivadas de exportaciones, que ahora varían según el tipo de producto.
Las firmas con casa matriz en Argentina que exporten a sucursales en el exterior contarán con un plazo de hasta 180 días, siempre que no superen los $200.000 millones anuales.
En tanto, sectores como el de indumentaria y bienes similares podrán acceder a plazos extendidos de hasta 365 días, al igual que aquellas compañías vinculadas a la exportación de productos espaciales o nucleares.
Financiamiento y acceso al mercado de cambios
Otra de las novedades relevantes es que el BCRA permitirá a las empresas tomar deuda en monedas distintas al dólar, ampliando las opciones de financiamiento.
Asimismo, se habilita el acceso al Mercado Libre de Cambios (MLC) para el reembolso de préstamos otorgados por casas matrices, lo que facilita la operatoria de compañías con estructuras internacionales.
Contexto económico
Las medidas se implementan en un escenario donde el dólar se mantiene estable y sin alta volatilidad, con una cotización cercana a los $1.400. En este marco, el Gobierno busca avanzar en una gradual flexibilización del cepo cambiario, con foco en dinamizar el comercio exterior y mejorar las condiciones financieras.


