César Albarracín: Narcotráfico en San Luis: ¿El problema corresponde a la Nación o a la Provincia?

Pocos saben que los delitos de narcotráfico corresponden a la Justicia Federal, no a la justicia de San Luis.

La droga en San Luis no es un tema menor. Hace tiempo se decía que la provincia era un lugar de paso, y no un lugar de establecimiento de narcos. Sin embargo, basta subirse a un remise y charlar un poco, para darse cuenta de que todo el mundo sabe de casos de dealers, y no es muy difícil averiguar en donde o quien compra o vende. Y no hablamos de drogas legales, o de gente con permiso para el autocultivo, hablamos de drogas duras. San Luis, Villa Mercedes, y varias de las ciudades turísticas de la provincia, abundan en vendedores y compradores.

Obviamente, este no es un problema que viene de ahora, ni es un problema de clases, ya que las drogas duras necesitan de compradores fuertes. En Villa Mercedes, en el 2018 se desbarató una banda que traficaba Cocaína y éxtasis. En el 2011 se desbarató una cocina de droga, también en la ciudad. Y en el 2025, la policía federal halló otra cocina en el barrio 70 viviendas, donde vivía un individuo que cumplía prisión domiciliaria.

Dicen las leyendas urbanas que la droga entra en la provincia en tractores, o en vehículos que pasan por los campos, con toda la tranquilidad del mundo. Que pasan por la zona de Vizcacheras, que vienen de Córdoba, otros de La Pampa. Algunos pasan en camiones con un vehículo con handie delante de ellos. Que en Villa Mercedes se consigue en el centro, en el barrio Eva Perón, en Las latas…

Hace poco, el juez Federal Carlos Nacul realizó una infortunada declaración en la que habló de la droga en la justicia, disparó contra los oficiales de la policía federal, contra los abogados, y volvió a poner el tema en boga. A esto se le suma una frase repetida por varios políticos y medios, en el que acusaban al poder judicial de San Luis de no querer realizarse exámenes toxicológicos, y que esto era una muestra de que había droga en la justicia porque “no pueden juzgar a los narcos, los jueces que consumen”. Lamentablemente, pese a que el problema de las drogas es un problema real, la frase no deja de ser un ejemplo de posverdad. La justicia de San Luis no puede de ninguna manera juzgar a un narco, porque el narcotráfico es delito federal.

Cuando Luciano Cardarelli, el Secretario del Sindicato de Judiciales Puntanos planteó que para hacer el narcotest, no había una ley que lo avalara, gran parte del arco político lo atacó diciendo que el poder judicial no quería el narcotest. Pero la realidad es otra, y es que el trabajo de los jueces y el poder judicial es interpretar la ley, no apoyarla, ni oponerse. Dentro de esta interpretación, para hacer el narcotest en los tres poderes, se requería una legislación que hoy existe, y ya no hay problema con eso.

Con el tema del narcotráfico, el error de concepto es el mismo: creer que la justicia puntana va a acabar con la droga en las calles, es una mentira, porque es la justicia Federal (la que depende de Nación), quien debe hacerse cargo de resolver los casos de narcotráfico en todo el país. En el caso de las declaraciones de Nacul, siendo un juez histórico y respetado, representante de la justicia federal, o sea Nación, lo correcto para hacer valer la institucionalidad sería que refrende sus palabras resolviendo los casos que tiene, ya que toda causa de nacotráfico de los últimos cinco años, corresponde a su gestión.

Y en la provincia, sería interesante que todos aceptemos el problema, y lo miremos de frente. La inflación también existe en las drogas (y el que dice que no hay inflación no carga nafta ni mira los ticket del super), y muchos de los pibes que andan robando, que son cada vez más, son también consumidores, y les es mas caro conseguir drogas. ¿Qué hacemos con eso? La inseguridad está ligada a la droga, como está ligada a la economía.

Y si nos alejamos del estereotipo de adicto que roba, ¿qué pasa con las personas que quieren salir de una adicción? El centro de recuperación mas cercano es en San Juan. Nosotros no tenemos nada, no tenemos forma de darle contención a un adicto en recuperación, mucho menos si es de zonas vulnerables.

Para salir del problema del narcotráfico, hay que reconocerlo, estudiarlo, y pensar en políticas consistentes y duraderas. Si lo negamos, o tratamos de ocultarlo acusando a la justicia, no vamos a llegar a nada.

César Albarracín