En una nueva edición de su columna semanal, el coach Alfredo Hoffman visitó el estudio de VMI Radio 88.1 para hablar sobre el coaching ontológico, disipar confusiones frecuentes y explicar los fundamentos de esta práctica que gana terreno como herramienta de transformación personal.
El coaching no se trata de dar consejos, emitir diagnósticos ni intervenir terapéuticamente, aclaró Hoffman. A diferencia de un mentor o un psicólogo, el coach acompaña a la persona a descubrir sus propias respuestas, trabajando sobre sus creencias, emociones y modos de expresión.
“Un coach no necesita tener el talento de la persona a la que asiste”, remarcó Hoffman. “No es necesario jugar mejor que Federer para ser su coach”.
La disciplina nació en el ámbito deportivo, pero se expandió a otros terrenos, como el desarrollo profesional, el liderazgo y la vida cotidiana. El enfoque está centrado en facilitar espacios de autoconciencia para que la persona identifique sus bloqueos internos, cuestione sus creencias limitantes y potencie sus capacidades.
Durante la formación como coach, se aprenden distinciones: herramientas conceptuales como la inteligencia emocional, los actos lingüísticos y el impacto de las creencias personales. También se adquieren competencias específicas, como la escucha activa y el arte de formular preguntas poderosas, diseñadas para que el coachee vea aquello que no está viendo de sí mismo.
“La diferencia con la psicología es clara: el coaching no es una terapia, no trabaja con patologías, sino con el aspecto sano de las personas”, enfatizó.
Muchos se acercan al coaching como camino de transformación personal. Incluso, algunos lo hacen para mejorar su rol en otros ámbitos, como la paternidad. “No siempre se estudia para ejercer como coach, muchas veces se hace para incorporar herramientas que permitan una vida más consciente y plena”, explicó Hoffman.
Además, el experto explicó brevemente qué es la programación neurolingüística (PNL): una disciplina que permite revisar y reprogramar creencias arraigadas a través de ejercicios prácticos, con el fin de actuar desde un lugar más libre y menos condicionado por el inconsciente.


