Con el dólar por encima de $1.500, el Gobierno licita deuda y ofrece cobertura vinculada al tipo de cambio

Economía buscará renovar vencimientos por unos $14 billones y sumó al menú una letra dólar linked de corto plazo

El Ministerio de Economía realizará la segunda y última licitación de deuda de agosto con el objetivo de renovar vencimientos por alrededor de $14 billones. En un escenario marcado por el dólar mayorista por encima de los $1.500, el menú incluye instrumentos en pesos y una alternativa dólar linked, cuyo rendimiento está vinculado a la evolución del tipo de cambio.

La Secretaría de Finanzas, conducida por Federico Furiase, presentó una oferta concentrada en títulos de corto plazo, con vencimientos dentro del actual mandato del presidente Javier Milei. A diferencia de operaciones anteriores, en esta oportunidad no fueron incluidos bonos denominados directamente en dólares.

Una licitación bajo la mirada del mercado cambiario

Uno de los instrumentos que concentra mayor atención es la Letra del Tesoro vinculada al dólar estadounidense cero cupón con vencimiento el 30 de octubre de 2026 (D30O6).

Se trata de un título dólar linked: se suscribe y paga en pesos, pero su evolución está relacionada con el comportamiento del tipo de cambio oficial mayorista. De esta manera, funciona como una alternativa de cobertura cambiaria para los inversores sin implicar una emisión de deuda denominada directamente en moneda estadounidense.

La aparición de esta opción adquiere especial relevancia después de que el dólar mayorista superara por primera vez la barrera de los $1.500 y se ubicara en torno a los $1.511,50, según la información disponible al momento del anuncio de la licitación.

El comportamiento de la demanda por este instrumento será seguido de cerca por el mercado, ya que permitirá observar hasta qué punto los inversores buscan cobertura frente a eventuales movimientos del dólar.

Economía busca renovar vencimientos por $14 billones

El principal desafío para el Tesoro Nacional será conseguir un nivel elevado de renovación —rollover— frente a vencimientos estimados en alrededor de $14 billones.

La estrategia oficial se diferencia de licitaciones anteriores porque prioriza instrumentos con vencimientos relativamente cercanos. En el mercado interpretan esta decisión dentro del equilibrio que busca el Gobierno entre el nivel de las tasas de interés y la evolución del tipo de cambio.

En ese contexto, Portfolio Personal Inversiones (PPI) señaló que la oferta podía inclinarse hacia alternativas de menor duración ante la combinación de una compresión de los rendimientos en pesos y un dólar que atravesó la referencia de los $1.500.

Canje previo para aliviar los compromisos

Antes de la licitación, las secretarías de Finanzas y Hacienda realizaron una operación de canje destinada a reducir parte de los vencimientos inmediatos.

El Tesoro intercambió con el Banco Central de la República Argentina (BCRA) tenencias de una LECAP S31G6, con vencimiento en agosto, por un BONCAP T30J7, cuyo vencimiento está previsto para junio de 2027.

Para concretar la operación se amplió la emisión del nuevo bono por hasta $1,5 billones de valor nominal original. El canje se realizó el 21 de agosto y fue liquidado el 24, de acuerdo con la normativa publicada oficialmente.

La maniobra permitió trasladar hacia adelante parte de los compromisos que debía afrontar el Tesoro, aunque inicialmente no se informó cuál fue la reducción efectiva del monto que llegará a la licitación.

Qué instrumentos ofrecerá el Gobierno

El menú presentado por la Secretaría de Finanzas está integrado por cinco alternativas:

  • LECAP S30N6: letra capitalizable en pesos con vencimiento el 30 de noviembre de 2026.
  • Nueva LECAP: letra capitalizable en pesos con vencimiento el 29 de enero de 2027.
  • BONCAP T31Y7: bono capitalizable en pesos con vencimiento el 31 de mayo de 2027.
  • X29E7: letra en pesos ajustada por CER, con vencimiento el 29 de enero de 2027.
  • D30O6: letra cero cupón dólar linked, con vencimiento el 30 de octubre de 2026.

La licitación será una nueva prueba para la estrategia financiera del Gobierno: deberá conseguir una elevada renovación de deuda en pesos mientras el mercado mantiene la atención puesta sobre la evolución del dólar, las tasas de interés y la demanda de cobertura cambiaria.