Daniel Ponce recuperó una histórica carta que escribió en la guerra de Malvinas tras una viralización nacional

La carta había sido enviada en 1982 y desapareció en democracia junto a otros documentos de guerra

El excombatiente de Malvinas, Daniel Ponce, recuperó una valiosa carta personal escrita durante la guerra de 1982, luego de que apareciera publicada para la venta en la plataforma eBay. El caso generó fuerte repercusión nacional, movilizó a miles de personas en redes sociales y volvió a poner en debate el destino de documentos históricos vinculados al conflicto bélico.

La historia comenzó cuando Jesús Lépez se comunicó con Ponce a través de Facebook para advertirle que una carta escrita por él desde las Islas Malvinas estaba siendo subastada en internet.

“Era una de las 17 cartas que me habían quitado en 1984”, explicó el veterano, quien aseguró que atravesó días de profunda angustia ante la posibilidad de perder definitivamente ese recuerdo personal y patrimonial.

Una subasta internacional y horas de incertidumbre

Según relató Daniel Ponce, el documento estaba publicado en eBay por un vendedor anónimo dedicado a comercializar objetos de colección relacionados con la Guerra de Malvinas.

El excombatiente contó que desconocía completamente el funcionamiento de la plataforma y que comenzó a interiorizarse rápidamente para intentar recuperar la carta antes de que terminara la subasta.

“Podía perder la carta y no saber nunca a qué parte del mundo iba a parar”, expresó.

La situación se agravó luego de que el caso tomara repercusión mediática nacional. La difusión hizo que el valor de la subasta aumentara considerablemente, pasando de unos 90 dólares a más de 400.

Ponce explicó que incluso recibió propuestas de personas dispuestas a aportar dinero para ayudarlo a recuperar el documento, aunque decidió no avanzar en una colecta.

La carta desapareció en 1984 junto a otras de Malvinas

El veterano reveló que las cartas habían sido retiradas en 1984, ya en plena democracia, por una persona que se presentó como supuesto intermediario para un libro vinculado al escritor Ernesto Sábato.

Años después, tanto Ponce como su compañero Gardi Guerrero pudieron hablar personalmente con el propio Sábato, quien negó haber solicitado documentos originales.

Para el excombatiente, aquello formó parte de un proceso de “desmalvinización”, donde muchos testimonios y recuerdos de guerra quedaron ocultos durante años.

“Comenzamos a hablar de Malvinas después de 20 años”, recordó.

La presión social logró que retiraran la publicación

La historia tomó alcance nacional luego de entrevistas televisivas y publicaciones periodísticas. Según detalló Ponce, el vendedor recibió más de 14 mil denuncias y mensajes reclamando la devolución de la carta.

Finalmente, un supuesto empleado del propietario se contactó con él, pidió verificar su identidad y confirmó que retirarían la subasta y enviarían el documento por correo.

La carta llegó finalmente a manos del excombatiente a través de OCA, en medio de una enorme emoción y nerviosismo.

“Hasta no tenerla en mis manos, no podía creerlo”, confesó.

Un documento cargado de memoria y emoción

La carta fue escrita el 29 de abril de 1982, pocos días antes del inicio de los combates más duros en las islas.

En ella, Daniel Ponce describía momentos cotidianos de aquellos primeros días en Malvinas: la llovizna, las horas de descanso y mensajes familiares escritos con esperanza, cuando todavía creían que regresarían pronto al continente.

El excombatiente relató además la emoción que sintió al escuchar fragmentos de su carta leídos por el periodista Nelson Castro en televisión nacional.

“¿Será mi carta la que está leyendo Nelson Castro?”, recordó haber pensado en ese momento.

El pedido final: devolver las cartas a sus verdaderos dueños

Tras recuperar el documento, Ponce dejó un mensaje dirigido a coleccionistas y personas que puedan tener materiales similares vinculados a la guerra.

“La idea es que si alguien tiene una carta de Malvinas, trate de averiguar de quién es y se la devuelva a su familia. Que no lucren con Malvinas”, expresó.

El caso volvió a abrir interrogantes sobre el destino de objetos históricos y personales de excombatientes argentinos, muchos de los cuales aún permanecen dispersos en colecciones privadas o plataformas internacionales de venta.