Diputados aprobó el Súper RIGI: cuáles son las claves del nuevo régimen para atraer inversiones millonarias

La iniciativa impulsada por el Gobierno nacional obtuvo media sanción y apunta a promover proyectos tecnológicos e industriales de gran escala con beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios durante 30 años.

La Cámara de Diputados dio media sanción al proyecto de Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias, conocido como Súper RIGI, una propuesta del Gobierno de Javier Milei destinada a captar inversiones de gran magnitud en sectores tecnológicos e industriales considerados estratégicos para el desarrollo del país.

El nuevo esquema busca complementar al RIGI aprobado en 2024, aunque establece requisitos más exigentes y beneficios superiores para proyectos vinculados a actividades que actualmente tienen un desarrollo incipiente o experimental en la Argentina.

¿Qué industrias podrán acceder al Súper RIGI?

El régimen está orientado a impulsar inversiones en sectores de alto valor agregado, entre ellos:

  • Industrialización de litio y uranio.
  • Biotecnología.
  • Fabricación de baterías.
  • Producción de hidrógeno verde.
  • Vehículos eléctricos.
  • Paneles solares y turbinas eólicas.
  • Reactores nucleares de pequeña y mediana escala.
  • Semiconductores.
  • Desarrollo de inteligencia artificial e infraestructura tecnológica.

Inversión mínima de US$ 1.000 millones

Uno de los principales cambios respecto del RIGI vigente es el monto mínimo requerido para acceder al régimen.

Mientras el sistema actual exige inversiones desde US$ 200 millones, el Súper RIGI eleva ese piso a US$ 1.000 millones, de los cuales al menos el 20% deberá desembolsarse durante los primeros dos años.

Beneficios fiscales por 30 años

El proyecto contempla un paquete de incentivos que incluye:

  • Estabilidad fiscal, aduanera y cambiaria por 30 años.
  • Reducción del Impuesto a las Ganancias al 15%.
  • Amortización acelerada de inversiones.
  • Certificados de crédito fiscal para cancelar IVA y contribuciones patronales.
  • Contribuciones patronales reducidas al 10%.
  • Exención de derechos de importación y exportación.
  • Posibilidad de deducir quebrantos sin límite temporal.
  • Reducción gradual del impuesto sobre dividendos hasta el 3,5%.
  • Disponibilidad progresiva de las divisas provenientes de exportaciones, llegando al 100% a partir del tercer año.

Diferencias con el RIGI original

El nuevo régimen también introduce cambios relevantes respecto del esquema vigente.

Entre ellos:

  • Tendrá un período de adhesión de cinco años, con posibilidad de una prórroga adicional.
  • Excluye proyectos vinculados a recursos naturales, infraestructura y ampliaciones de emprendimientos ya existentes.
  • Se concentra exclusivamente en industrias consideradas nuevas o emergentes para la economía argentina.

El proyecto continuará su tratamiento en el Senado

Con la aprobación en la Cámara de Diputados, el proyecto ahora deberá ser debatido por el Senado de la Nación, donde buscará convertirse en ley.

El Gobierno sostiene que el objetivo es atraer inversiones de gran escala para desarrollar industrias estratégicas y posicionar a la Argentina en sectores tecnológicos de alto crecimiento. En tanto, desde distintos sectores de la oposición surgieron cuestionamientos sobre el alcance de los beneficios otorgados y el impacto del régimen sobre la recaudación, el empleo y la regulación de estas actividades.