
A veces la música no necesita escenario para empezar: alcanza con una canción compartida y una conexión sincera. Así nació “Zabala Funes Dúo” integrado por Fiamma y Kike, un proyecto que comenzó en 2021 desde la distancia —ella en San Miguel de Tucumán, él en San Luis— y que hoy recorre escenarios del país y el exterior con una propuesta íntima, profunda y auténtica.
El origen fue tan simple como potente: un intercambio de canciones en tiempos donde la virtualidad era el puente cotidiano. Las redes sociales hicieron lo suyo, pero lo que realmente sostuvo el proyecto fue algo más esencial: una afinidad musical fuerte y una búsqueda compartida por la música de raíz folklórica y latinoamericana.
La propuesta fue mutua. Apostar a esa conexión, encontrarse y probar qué pasaba al tocar juntos. Lo que pasó fue claro: había un camino.

Desde entonces, construyeron un formato semiacústico que prioriza la canción y la escucha. Dos voces, guitarra, piano y bombo legüero. Sin artificios. Con identidad.
Los comienzos fueron orgánicos. Espacios culturales, armado de repertorio, búsqueda estética. Concarán, Villa de Merlo, Carpintería y el Valle del Conlara fueron testigos de las primeras presentaciones.
Con el tiempo, el recorrido creció: San Luis, Córdoba, Buenos Aires, el Noroeste Argentino y recientemente Chile. Cada escenario fortaleció una propuesta que apuesta al vínculo cercano con el público.

En 2022 dieron un paso decisivo: obtuvieron una Beca Creación del Fondo Nacional de las Artes, que les permitió grabar su primer disco, “Vuelo Azul”, editado en 2023 y disponible en todas las plataformas. El material fue además nominado a los Premios Mercedes Sosa, un reconocimiento que confirmó la solidez artística del proyecto.
Su primer registro audiovisual había sido dentro del programa San Luis Musical de Casa de la Música, marcando el inicio formal de su recorrido discográfico.

Hoy el dúo atraviesa una nueva etapa con su segundo trabajo discográfico: “El lugar que somos”.
El título no es casual. El disco habla de identidad, del contexto actual, de la memoria, la cultura y la raíz. No solo desde lo geográfico, sino desde lo emocional. Es, según definen, una fotografía sonora de lo que son hoy como artistas.
El proceso llevó más de dos años y fue grabado de manera independiente en Islandia Estudio (Córdoba), con Sebastián Palacios en la técnica. Participaron además músicos invitados de gran trayectoria como Daniela Calderón, Sergio Zabala, Mariano Ugalde y Vicky Lo Giúdice.
El resultado es un sonido cuidado, honesto y coherente con su presente artístico.

A lo largo de su recorrido compartieron escenario con referentes como Duratierra, Maggie Cullen, Carlos Aguirre, Sergio Zabala, Daniela Calderón y Norte Libre, fortaleciendo lazos dentro de la escena musical actual.
Sus presentaciones buscan generar una experiencia cercana y relajada. La premisa es clara: que la música sea un espacio de encuentro, memoria y emoción compartida.
En Villa Mercedes se presentaron una sola vez, en el mítico Don Miranda, junto a Serrano Olguín Dúo. Fue su primera vez en la ciudad y aseguran que fue una noche especial. Hoy, con nuevo disco bajo el brazo, el deseo es volver y reencontrarse con ese público.
Porque cuando la raíz es verdadera, siempre encuentra dónde crecer.





