EE.UU. asegura que destruyó un portaaviones iraní e Israel bombardeó la sede central de Hezbollah en el Líbano

La ofensiva militar conjunta contra aliados de Irán marca una nueva escalada en el conflicto que sacude a Medio Oriente

La guerra en Medio Oriente sumó un nuevo capítulo de tensión luego de que Estados Unidos confirmara la destrucción de un buque de guerra iraní similar a un portaaviones, mientras Israel bombardeó la sede central de Hezbollah en Beirut, en el marco de la escalada regional que involucra a Irán y sus aliados.

El conflicto se intensificó en las últimas horas con ataques simultáneos y advertencias de nuevas operaciones militares, lo que mantiene en alerta a la comunidad internacional.

EE.UU. asegura haber destruido un portaaviones iraní

El Comando Central del Ejército de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que fuerzas navales estadounidenses destruyeron un buque de guerra iraní con características similares a un portaaviones, además de hundir más de 30 embarcaciones militares durante la ofensiva en el Golfo Pérsico y el Océano Índico.

Según detallaron autoridades militares en una conferencia de prensa, los ataques contra infraestructura naval iraní lograron reducir significativamente la capacidad ofensiva del país. De acuerdo con el almirante Brad Cooper, los lanzamientos de misiles iraníes cayeron cerca de un 90% y el uso de drones se redujo más de un 80% en las últimas 24 horas.

Desde la Casa Blanca, el presidente Donald Trump sostuvo que las fuerzas estadounidenses están “muy por delante del calendario previsto” en la ofensiva militar contra el régimen iraní.

Israel atacó posiciones de Hezbollah en Beirut

En paralelo, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) llevaron a cabo nuevos bombardeos en Beirut, capital del Líbano, dirigidos contra posiciones estratégicas de Hezbollah, organización armada respaldada por Irán.

El ataque incluyó objetivos vinculados a la estructura central de la milicia chiita, que en los últimos días lanzó misiles y drones contra territorio israelí en represalia por las operaciones contra Irán.

El enfrentamiento abrió un nuevo frente del conflicto regional, ya que Hezbollah anunció su apoyo directo a Teherán tras los ataques que derivaron en la muerte del líder supremo iraní Alí Jameneí durante bombardeos en Teherán.

Un conflicto que amenaza con expandirse

La ofensiva militar forma parte de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, iniciada a fines de febrero de 2026 con una serie de ataques coordinados contra objetivos estratégicos iraníes.

Desde entonces, Irán respondió con misiles y drones contra bases estadounidenses y territorio israelí, mientras el conflicto se extendió a otros países del Golfo y al Líbano, elevando el riesgo de una guerra regional de gran escala.

Analistas internacionales advierten que la situación podría tener consecuencias globales, especialmente por el impacto en el mercado energético y la estabilidad política de Medio Oriente.