El actor neozelandés Sam Neill, reconocido mundialmente por interpretar al doctor Alan Grant en la saga Jurassic Park, murió este lunes a los 78 años en Australia, según confirmó su familia mediante un comunicado oficial. La noticia generó una profunda conmoción en el mundo del cine y motivó homenajes de líderes políticos, colegas y admiradores de todo el mundo.
La familia informó que la muerte fue “repentina e inesperada” y que el actor falleció rodeado de sus seres queridos “con la dignidad que caracterizó toda su vida”. Además, solicitaron respeto por la privacidad mientras atraviesan este difícil momento.
Una carrera de más de cinco décadas y 150 producciones
Sam Neill nació en 1947 en Omagh, Irlanda del Norte, pero se trasladó junto a su familia a Nueva Zelanda cuando era niño. Hijo de una madre inglesa y un padre neozelandés que servía en el ejército británico, desarrolló una de las carreras más destacadas del cine internacional.
Su consagración llegó en 1993 con Jurassic Park, donde dio vida al paleontólogo Alan Grant, un personaje que regresó en distintas entregas de la exitosa franquicia.
A lo largo de más de cinco décadas participó en más de 150 producciones, entre ellas La caza del Octubre Rojo, El piano, Event Horizon, El libro de la selva, Dead Calm, El hombre bicentenario, Peter Rabbit y The Dish.
En televisión también dejó una huella con recordadas interpretaciones en Peaky Blinders, Los Tudor y The Twelve.
Su lucha contra el cáncer y una recuperación que había dado esperanza
En marzo de 2023, el actor reveló públicamente que padecía un agresivo linfoma no Hodgkin, diagnóstico que compartió con total sinceridad.
Tras someterse a una innovadora terapia con células CAR-T, en abril de este año anunció que estaba completamente libre de cáncer.
“Me acaban de hacer una tomografía y no hay cáncer en mi cuerpo. Eso es algo extraordinario”, había declarado entonces.
La propia familia confirmó ahora que Neill permanecía libre de la enfermedad al momento de su fallecimiento.
Los homenajes desde Nueva Zelanda, Australia y Hollywood
El primer ministro de Nueva Zelanda, Christopher Luxon, destacó que Sam Neill fue “uno de los grandes” y recordó que ayudó a posicionar la industria cinematográfica neozelandesa a nivel mundial.
Por su parte, el primer ministro australiano, Anthony Albanese, aseguró que el actor “se ganó un lugar especial en los corazones de los australianos” y resaltó la dignidad y el humor con los que enfrentó la enfermedad.
Numerosas figuras del espectáculo también expresaron su dolor.
La cantante Kylie Minogue despidió al actor con un emotivo mensaje acompañado por un corazón roto, mientras que Alan Cumming lo definió como “un hombre maravilloso y magnífico”. También se pronunciaron Richard E. Grant, Russell Howard y Daisy Ridley, quien compartió una fotografía junto al actor y varios emojis de corazones rotos.
El legado de Sam Neill
Tras recibir el diagnóstico de cáncer, Sam Neill comenzó a escribir sus memorias, publicadas bajo el título “¿Te he contado esto alguna vez?”, donde repasó su extensa trayectoria y reflexionó sobre la vida, aunque siempre aclaró que no quería que el cáncer definiera su historia.
En una de sus entrevistas más recordadas expresó que no temía a la muerte, sino que le habría gustado vivir algunos años más para ver crecer a sus nietos y disfrutar de la naturaleza en su granja.
Con su fallecimiento desaparece uno de los actores más versátiles y queridos del cine contemporáneo, cuyo legado permanecerá vivo en generaciones de espectadores gracias a personajes que marcaron la historia del séptimo arte.


