El Gobierno nacional oficializó este martes la disolución, transformación y fusión de 21 organismos públicos, como parte del plan para reducir la estructura estatal y optimizar el gasto. La medida quedó plasmada en el Boletín Oficial N° 35.702 y alcanza áreas como salud, transporte, agroindustria, industria y seguridad vial.
De acuerdo con información de Noticias Argentinas, las competencias esenciales de los entes eliminados serán reasignadas a ministerios y secretarías, mientras que el personal mantendrá sus cargos hasta la aprobación de las nuevas estructuras.
Organismos disueltos
Entre los entes que dejarán de existir figuran la Comisión Nacional del Tránsito y la Seguridad Vial, la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), la Dirección Nacional de Vialidad, el Fondo Fiduciario Federal de Infraestructura Regional, el FONDEP, las Delegaciones Sanitarias Federales, la Agencia Regulatoria de la Industria del Cáñamo y del Cannabis Medicinal (ARICCAME) y el Instituto Nacional de Semillas (INASE), entre otros. En algunos casos se argumentó superposición de funciones o falta de resultados concretos.
Cambios y nuevas dependencias
Algunos organismos se transformarán en unidades organizativas bajo la órbita de distintos ministerios, como el Instituto Nacional del Cáncer, el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV). La CNRT pasará a ser la Agencia de Control de Concesiones y Servicios Públicos de Transporte, y la Junta de Seguridad en el Transporte se reconvierte en la Agencia de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación.
Se creará también la Administración Nacional de Establecimientos de Salud (ANES), que centralizará la gestión de hospitales nacionales como el Posadas, Sommer, Carrillo, el INAREPS y el hospital de salud mental Bonaparte, con el objetivo de optimizar recursos.
Diagnóstico y reasignación de bienes
Según los fundamentos, el Ejecutivo detectó un crecimiento desproporcionado de estructuras y personal en los organismos descentralizados, que pasaron de 35.481 agentes en 2010 a 88.095 en 2024. También se hallaron casos de irregularidades administrativas, falta de control o duplicidad de funciones.
Las funciones esenciales y las plantillas de trabajadores serán absorbidas por ministerios como Economía, Salud, la ANMAT, y las secretarías de Agricultura, Industria y Transporte, según corresponda. Los bienes inmuebles y vehículos sin uso serán transferidos a la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) para su reasignación o venta, y los fondos líquidos pasarán al Tesoro Nacional.
El Ejecutivo instruyó a los ministerios a presentar en breve las propuestas de reestructuración para garantizar la continuidad de los servicios públicos.


