El Gobierno nacional avanzará en el Congreso con una estrategia para garantizar la permanencia de Santiago Bausili como presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA). La intención del Ejecutivo es regularizar su designación una vez que se apruebe la reforma de la Carta Orgánica de la entidad, uno de los principales proyectos económicos impulsados por la administración de Javier Milei.
Según trascendió, la Casa Rosada descarta negociar un nuevo nombre con los bloques de la denominada oposición dialoguista y buscará obtener el respaldo legislativo para que Bausili continúe al frente de la autoridad monetaria. La iniciativa forma parte del paquete de reformas institucionales que el oficialismo pretende enviar al Parlamento durante el segundo semestre.
Actualmente, Santiago Bausili ejerce la presidencia del Banco Central en comisión, tras haber sido designado por decreto en diciembre de 2023. Su nombramiento contempla un mandato que se extiende hasta septiembre de 2028, aunque requiere el correspondiente acuerdo del Senado para quedar plenamente regularizado.
La reforma del Banco Central, eje de la estrategia económica
La modificación de la Carta Orgánica del BCRA es considerada por el Gobierno como una pieza clave de su programa económico. Entre los principales cambios previstos, el proyecto busca establecer que la función central del organismo sea preservar el valor de la moneda y reforzar su independencia del poder político.
Además, la propuesta contempla impedir el financiamiento monetario del Tesoro Nacional, prohibir la emisión destinada a cubrir el déficit fiscal y limitar la posibilidad de utilizar instrumentos como las Letras Intransferibles. El objetivo oficial es consolidar un esquema que reduzca la discrecionalidad en la política monetaria y fortalezca la estabilidad macroeconómica.
Sin cambios en la conducción del BCRA
En el oficialismo sostienen que la continuidad de Bausili es parte del diseño económico que impulsa el presidente Javier Milei junto al ministro de Economía, Luis Caputo. Por ese motivo, el Ejecutivo no contempla impulsar otro candidato para conducir el Banco Central, sino obtener el respaldo parlamentario para formalizar la actual conducción una vez aprobada la nueva normativa.


