El Gobierno nacional evalúa suspender el tradicional desfile militar por el Día de la Independencia, previsto para el próximo 9 de Julio, en medio del ajuste presupuestario que atraviesa el Ministerio de Defensa y de las tensiones internas dentro de las Fuerzas Armadas.
Según trascendió desde fuentes oficiales, en la Casa Rosada sostienen que el evento “no está previsto” y que, hasta el momento, no se emitieron instrucciones para avanzar con la organización logística que requiere una movilización de gran escala.
Desde el ámbito castrense aseguran que actualmente no están dadas las condiciones presupuestarias para afrontar el despliegue de tropas, vehículos, aeronaves, sistemas de seguridad y toda la estructura operativa que demanda el tradicional desfile patrio. Además, remarcan que persisten reclamos vinculados a cuestiones salariales y al funcionamiento de organismos vinculados al personal militar.
El antecedente de 2025
La posible suspensión se suma a lo ocurrido en 2025, cuando el Gobierno de Javier Milei también decidió no realizar el desfile militar por razones presupuestarias y organizativas. En aquella oportunidad, desde la administración nacional argumentaron cuestiones de agenda y costos para justificar la medida.
El último gran desfile se llevó a cabo en 2024, cuando el Presidente y la vicepresidenta Victoria Villarruel encabezaron el acto sobre la Avenida del Libertador en la Ciudad de Buenos Aires. La actividad reunió a cerca de 10 mil efectivos, veteranos de Malvinas, vehículos blindados, tanques, helicópteros y aeronaves de las tres fuerzas.
El costo del operativo
De acuerdo con datos difundidos oficialmente, aquel despliegue demandó más de 720 millones de pesos, cifra que actualizada por inflación representaría hoy un gasto considerablemente superior. Distintas estimaciones señalan que el costo podría acercarse a los 1.000 millones de pesos, en un contexto marcado por la política de reducción del gasto público impulsada por el Ejecutivo nacional.
En paralelo, sectores vinculados a la Defensa advierten que los recortes presupuestarios impactan sobre programas de logística, equipamiento y operatividad de las Fuerzas Armadas, lo que complica la posibilidad de organizar eventos de gran magnitud.
Sin confirmación oficial
Por el momento, el Gobierno no oficializó la suspensión del desfile, aunque fuentes cercanas al Ejecutivo reconocen que el operativo no figura dentro de la agenda de trabajo para las próximas semanas. La definición final podría conocerse durante junio, a medida que se acerque la celebración por los 210 años de la Declaración de la Independencia Argentina.


