Escándalo por el viaje de Bartolomé Abdala al Mundial: quedó varado en EE.UU. y habría pedido un avión privado para llegar a la final

El presidente provisional del Senado viajó a Estados Unidos pese a la directiva interna del Gobierno de evitar la presencia de funcionarios en el Mundial. El episodio reavivó la polémica por los gastos y los privilegios.

Bartolomé Abdala viajó a Estados Unidos para presenciar la final del Mundial, pese a que desde el entorno del presidente Javier Milei y de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, se había transmitido la decisión política de que los funcionarios nacionales no asistieran al torneo para evitar cuestionamientos vinculados a privilegios y gastos.

Sin embargo, este sábado el senador quedó varado en el aeropuerto de Fort Lauderdale, donde las fuertes tormentas obligaron a cancelar y reprogramar numerosos vuelos con destino a distintas ciudades del país.

Según las versiones conocidas, el legislador manifestó su preocupación por la posibilidad de perderse el encuentro decisivo y reclamó alternativas para poder continuar viaje.

La versión sobre un pedido de avión privado

Fuentes citadas por medios nacionales sostuvieron que Abdala, utilizando su condición de presidente provisional del Senado, habría tomado contacto con el Consulado Argentino en Nueva York para consultar la posibilidad de acceder a un vuelo privado o ser vinculado con empresas dedicadas al alquiler de aeronaves ejecutivas que le permitieran arribar al área de Nueva Jersey, donde se disputa la final.

Hasta el momento no existe confirmación oficial del Gobierno argentino ni del propio senador sobre ese presunto pedido.

La alternativa para llegar a Nueva York

Ante la imposibilidad de conseguir un vuelo directo, el legislador habría optado por un itinerario alternativo.

La información indica que consiguió un vuelo comercial hacia Charlotte-Douglas, en Carolina del Norte, y desde allí tenía previsto completar el trayecto por vía terrestre hasta Nueva York, recorriendo aproximadamente 870 kilómetros, con el objetivo de llegar antes del inicio del partido.

La polémica por el viaje y los costos

El episodio volvió a instalar el debate sobre la presencia de funcionarios nacionales en el Mundial y el costo de esos viajes.

En los últimos días ya se había generado una controversia por el viaje del viceministro de Justicia, Santiago Viola, quien también asistió al torneo pese a la recomendación política de evitar este tipo de desplazamientos.

Posteriormente, el vocero presidencial Adrián Ravier confirmó públicamente que existía un compromiso entre Javier Milei, Karina Milei y los ministros de no concurrir al Mundial, con el objetivo de evitar cuestionamientos sobre gastos y privilegios.

En paralelo, las entradas para la final alcanzaron valores superiores a los 30.000 dólares en los mercados de reventa, a lo que se suman pasajes aéreos, alojamiento y transporte interno durante uno de los períodos de mayor demanda turística del año.

La situación generó críticas de distintos sectores políticos, que señalaron una contradicción entre esos gastos y el discurso oficial de austeridad y rechazo a los privilegios de la denominada “casta política”.

Fuente: LPO