Estados Unidos conmemora este viernes 11 de septiembre el 25° aniversario de los atentados terroristas del 11-S, una jornada que marcó un antes y un después en la historia contemporánea y modificó profundamente la política de seguridad internacional.
Los ataques perpetrados el 11 de septiembre de 2001 por 19 integrantes de Al Qaeda dejaron 2.977 víctimas fatales, sin contar a los secuestradores, y miles de heridos. Dos aviones comerciales impactaron contra las Torres Gemelas del World Trade Center, un tercero contra el Pentágono y un cuarto cayó en Pensilvania después de que pasajeros y tripulantes intentaran recuperar el control de la aeronave.
Nueva York vuelve a recordar a las víctimas
El principal acto conmemorativo se desarrolla en la plaza del Memorial del 11-S, en la Zona Cero de Manhattan, donde familiares de las víctimas participan de la tradicional lectura de los nombres de quienes murieron en los atentados.
La ceremonia comenzó alrededor de las 8:40 y contempla momentos de silencio vinculados con los principales acontecimientos de aquella mañana.
Uno de ellos se realizó a las 8:46, la hora exacta en la que el vuelo 11 de American Airlines impactó contra la Torre Norte del World Trade Center.
Los homenajes por los 25 años también se extienden al Pentágono, en Virginia, y al Flight 93 National Memorial, en Pensilvania, donde cayó el cuarto avión secuestrado.
El presidente estadounidense Donald Trump participa de la conmemoración en el Pentágono, mientras que el vicepresidente JD Vance representa a la administración nacional en los actos de Nueva York.
Una mañana que cambió la historia
Aquel martes 11 de septiembre de 2001, cuatro aviones comerciales fueron secuestrados casi simultáneamente.
A las 8:46, el vuelo 11 impactó contra la Torre Norte. Apenas 17 minutos después, a las 9:03, el vuelo 175 de United Airlines chocó contra la Torre Sur.
Las imágenes fueron transmitidas en vivo por cadenas de televisión de todo el planeta y se convirtieron en uno de los registros audiovisuales más impactantes de la historia contemporánea.
Un tercer avión, el vuelo 77 de American Airlines, fue estrellado contra el Pentágono, mientras que el vuelo 93 de United Airlines cayó cerca de Shanksville, Pensilvania, luego de la reacción de pasajeros y tripulantes frente a los secuestradores.
Las Torres Gemelas terminaron derrumbándose y una gigantesca nube de polvo, humo y escombros cubrió buena parte del Bajo Manhattan.
El legado del 11-S, 25 años después
Las consecuencias no terminaron con el derrumbe del World Trade Center. Durante los años posteriores, miles de bomberos, policías, rescatistas y trabajadores que estuvieron expuestos al polvo y las sustancias tóxicas de la Zona Cero desarrollaron distintas enfermedades.
De acuerdo con datos citados por Agencia Noticias Argentinas, 12.161 integrantes del Departamento de Bomberos de Nueva York (FDNY) fueron diagnosticados con al menos una enfermedad atribuida a la exposición a toxinas del World Trade Center, mientras que miles padecieron diferentes afecciones físicas, mentales y distintos tipos de cáncer.
El impacto del atentado también transformó profundamente la política exterior y de seguridad de Estados Unidos. Tras los ataques comenzó la denominada “Guerra contra el Terrorismo”, que derivó en la invasión de Afganistán y en una profunda modificación de los sistemas de inteligencia, vigilancia y seguridad aeroportuaria.
Osama Bin Laden y Al Qaeda
Los atentados fueron organizados por Al Qaeda, la organización terrorista liderada entonces por Osama Bin Laden.
Después de casi una década de búsqueda, Bin Laden murió el 2 de mayo de 2011 durante una operación de fuerzas especiales estadounidenses en Abbottabad, Pakistán.
El World Trade Center ya había sido blanco de otro atentado el 26 de febrero de 1993, cuando una bomba explotó en un estacionamiento subterráneo del complejo.
“Nunca olvidar”
Veinticinco años después, Estados Unidos vuelve a detenerse para recordar a quienes murieron aquella mañana y a los rescatistas que ingresaron a las torres mientras miles de personas intentaban escapar.
El paso del tiempo también plantea un desafío generacional: millones de estadounidenses nacieron después de los atentados y no poseen recuerdos directos de aquel día.
Por eso, en este 25° aniversario del 11-S, las ceremonias buscan mantener viva la memoria de las víctimas y transmitir a las nuevas generaciones el significado de una jornada que modificó para siempre a Estados Unidos y tuvo consecuencias políticas, militares y sociales en todo el mundo.

