Guillermo Coppola, histórico representante de Diego Maradona, pasó por Tiempo de Poder, programa emitido los días sábados por VMI 88.1 FM, donde fue entrevistado por Federico Velázquez . En un extenso diálogo, repasó su trayectoria, habló del presente del fútbol y dejó definiciones cargadas de nostalgia y gratitud.
“Nobleza obliga, y hago la presentación oficial: Guillermo Coppola, bienvenido a San Luis”, comenzó el conductor. Con su clásico tono afable y cercano, Coppola respondió: “Muy buenos días para todos. Siempre digo que el presente es lo mejor de la vida de uno. Lo transito trabajando, como me enseñaron mis viejos desde siempre. Hace 64 años que laburo, empecé a los 12 en una farmacia del barrio de San Telmo.”
El nombre de Coppola es inseparable del de Maradona, y las anécdotas no tardaron en surgir. Recordó la época dorada en Italia con Diego en el Napoli, y se refirió a la serie “La Ferrari Negra”, inspirada en su vida: “La serie es ficción, pero está basada en vivencias reales. Me hizo llegar a la gente más joven. Maradona y Messi son gigantes del fútbol, y hoy las plataformas permiten que los chicos también conozcan lo que fue Diego.”
Una de las historias más sorprendentes fue su encuentro con Pelé: “Cuando Diego regresó a Boca, hubo interés del Santos. Cenamos en casa de Pelé en Río. Asó un pescado él mismo. En esa charla, Pelé destacó la renovación que yo había cerrado con Diego en Madrid. ¡Mirá lo que son las vueltas de la vida!”
Coppola habló de su presente vinculado a la organización de la Copa Argentina y el Torneo Federal, que lo llevan por todo el país: “Estamos hace 14 años con la Copa Argentina. Viajando, escuchando a la gente, con buena onda. Además, estoy en La 100 con Guido Kaczka y un gran equipo del que aprendo mucho.”
También valoró el cariño popular que aún recibe: “Viajo, camino por la calle, y siempre hay alguien que grita ‘¡Guillote, una foto!’. Eso me llena el alma. Es una caricia que se renueva todos los días.”
Al ser consultado sobre el presente del negocio futbolístico, Coppola no esquivó el tema. “Cambió todo. Hoy hay otro tipo de representantes, otro mercado. Por ejemplo, el representante de Claudio Echeverri fue jugador mío. Yo representé a 183 jugadores. En ese momento no había tantos agentes, por eso tenía tantos. Hoy sigo en contacto con muchos.”
Sobre los pases millonarios actuales, reflexionó: “Las cifras no se comparan con las de antes. Recuerdo que en su momento pusimos la primera publicidad en una camiseta, en el pecho del Loco Gatti. Y también en su frente. No lo registré… si lo hubiese hecho, hoy sería otra historia.”
Ante la consulta sobre si volvería a representar, con humor y sinceridad, Coppola reveló que ya no representa jugadores, aunque dejó una puerta entreabierta. “Después de Diego, dije ‘basta’. Pero si un día me tocan la puerta y están Messi y su papá, y me piden ayuda, ahí agarra, ahí sí.”
Guillermo Coppola, en su estilo entrañable, dejó una charla que fue mucho más que una entrevista: fue un viaje por la historia del fútbol argentino, con un protagonista de lujo que, con 76 años, sigue tan vigente como siempre.


