El reciente anuncio de la NASA sobre las proyecciones climáticas para los próximos meses ha generado preocupación global. Científicos de la agencia espacial norteamericana advierten que entre febrero y abril, el fenómeno de El Niño traerá consigo impactos devastadores, desde tormentas hasta inundaciones, agravando la ya declarada “crisis climática”.

Según el Instituto Goddard de Investigaciones Espaciales (GISS), con sede en Nueva York, vinculado a la NASA, la temperatura registrada de la superficie terrestre en 2023 superó en promedio 1,2 grados los valores de referencia. Este aumento, impulsado en gran medida por la actividad humana, ha llevado a los científicos a investigar fenómenos como El Niño, aerosoles, contaminación y erupciones volcánicas para comprender mejor las complejidades del cambio climático.

El patrón climático oceánico El Niño-Oscilación del Sur en el océano Pacífico, conocido por su influencia en las variabilidades meteorológicas, ha pasado de La Niña a El Niño en mayo de 2023. Los mayores impactos de El Niño se esperan entre febrero y abril, según los expertos, afectando cosechas, provocando tormentas, tornados y huracanes.

A pesar de eventos de enfriamiento ocasionales, como la erupción del volcán submarino Hunga Tonga-Hunga Ha’apai en enero de 2022, que arrojó aerosoles a la estratosfera, la tendencia al calentamiento persiste. Aunque estos aerosoles causaron un leve enfriamiento en el hemisferio sur, los registros de 2023 revelan que la Tierra fue alrededor de 1,4 grados Celsius más cálida que el promedio de finales del siglo XIX.

Gavin Schmidt, director del GISS, destacó que este calentamiento excepcional es principalmente atribuible a las emisiones de combustibles fósiles. “Estamos observando sus impactos en las olas de calor, las lluvias intensas y las inundaciones costeras”, afirmó.

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En Argentina, el impacto se proyecta como un verano hipercaluroso, con el riesgo de cortes de luz debido a la demanda excesiva de equipos de refrigeración y aire acondicionado. Aunque hubo un cambio de pronóstico en octubre, con temperaturas no tan altas como se esperaba inicialmente, se pronostican fuertes tormentas y altos niveles de humedad.

El administrador de la NASA, Bill Nelson, subrayó la importancia del informe sobre la temperatura global, respaldado por la NOAA, como evidencia de la crisis climática. “La Tierra está cambiando. Todavía queda trabajo por hacer, pero estamos tomando medidas para reducir los riesgos climáticos y ayudar a las comunidades a ser más resistentes”, afirmó.

A medida que avanzamos hacia el futuro, la comunidad científica y los líderes mundiales se enfrentan al desafío de abordar las causas fundamentales de esta crisis climática y trabajar hacia soluciones sostenibles para las generaciones presentes y futuras. La NASA, junto con la Administración Biden-Harris, se comprometen a utilizar su posición estratégica en el espacio para proporcionar datos climáticos críticos comprensibles y accesibles para todos.