Inversores de EE.UU. impulsan una nueva central nuclear en Argentina con una inversión de USD 1.200 millones

La iniciativa será evaluada por el Ministerio de Economía

Una iniciativa privada para desarrollar una nueva central nuclear en Argentina fue presentada ante el Ministerio de Economía con una inversión estimada en USD 1.200 millones, financiada íntegramente por capitales privados estadounidenses. El proyecto propone construir un reactor modular pequeño (SMR) de diseño argentino en el complejo Atucha, en una apuesta que podría convertirse en un hito para la industria nuclear nacional.

La propuesta fue impulsada por Meitner Energy, que busca instalar la central dentro del predio de Nucleoeléctrica Argentina, utilizando el reactor ACR-300, un diseño argentino de Generación III+ basado en tecnología PWR (reactor de agua a presión) y con una capacidad aproximada de 300 MWe.

Un reactor argentino con proyección internacional

El ACR-300 será el primer proyecto First of a Kind (FOAK) de este diseño a nivel mundial. Esto significa que se tratará de la primera versión comercial del reactor y no de un prototipo experimental, un paso considerado estratégico para posicionar a la industria nuclear argentina en el mercado internacional.

La inversión prevista asciende a USD 1.200 millones y será financiada completamente por capitales privados, sin aportes del Estado para la construcción de la planta. De concretarse, se convertirá en una de las inversiones privadas más importantes del sector energético argentino vinculadas con la generación nuclear.

El acuerdo establece además que Nucleoeléctrica Argentina conservará el derecho de asumir la operación y el mantenimiento de la central bajo condiciones de mercado una vez que entre en funcionamiento.

Asimismo, Meitner Energy abonará un canon por el derecho real de superficie sobre los terrenos donde será emplazada la nueva central dentro del complejo Atucha.

Cinco años de obra y miles de empleos

Según las estimaciones presentadas junto al proyecto, la construcción demandará aproximadamente cinco años y generará alrededor de 2.000 puestos de trabajo directos durante las etapas de ingeniería, construcción, montaje, puesta en marcha y operación, además del impacto económico sobre proveedores y empresas de la cadena de valor nuclear.

No obstante, el inicio de las obras dependerá de la aprobación del Ministerio de Economía y de completar el proceso de licenciamiento técnico y de seguridad a cargo de la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN).

Caputo destacó el proyecto

Tras la presentación formal de la iniciativa, el ministro de Economía, Luis Caputo, informó a través de su cuenta en X que mantuvo una reunión junto al secretario de Asuntos Nucleares, Federico Morábito Napoli, con Teófilo Lacroze, CEO de Meitner Energy Latam, y Pablo Franzetti, director de Asuntos Externos y Nuevos Negocios de la empresa en Argentina.

El funcionario destacó que el proyecto contempla la construcción del primer reactor modular pequeño comercial de este diseño en el mundo, basado en una patente desarrollada en Argentina y financiado con capitales privados estadounidenses.

Seguimos trabajando para impulsar la tecnología nuclear que promueve el desarrollo energético argentino“, expresó Caputo al difundir los detalles del encuentro.

Los reactores modulares, una tendencia global

Los reactores modulares pequeños (SMR) representan una de las principales tendencias de la industria nuclear internacional, ya que permiten reducir los tiempos de construcción, incorporar procesos de fabricación estandarizados y ampliar la generación eléctrica de manera más flexible y escalable.

Argentina posee una reconocida trayectoria en el desarrollo de tecnología nuclear con fines pacíficos y capacidades propias en ingeniería, diseño y fabricación de componentes. En ese contexto, el ACR-300 busca convertirse en el primer reactor comercial argentino de esta categoría y abrir nuevas oportunidades para la exportación de tecnología nacional.

La propuesta será ahora analizada por las autoridades nacionales para definir su eventual incorporación al régimen del Súper RIGI y avanzar con las autorizaciones técnicas, regulatorias y ambientales necesarias antes del inicio de la construcción.