Catorce trabajadores fueron despedidos en la planta Kohinoor de Villa Mercedes, lo que desencadenó una movilización y protesta en el ingreso a la fábrica durante la mañana de este martes. La medida generó inquietud entre los operarios y encendió alarmas sobre el futuro de la actividad industrial en la ciudad.
Según explicó Víctor Gómez, Secretario General de la UOM, se notificaron 12 despidos en el sector y otros 2 en el área de plásticos, donde también se produce para la línea automotriz. Ante esta situación, los empleados realizaron una asamblea desde las primeras horas del día y decidieron ingresar colectivamente a la planta para continuar la reunión interna y evitar afectaciones salariales.
Gómez informó que mantienen contacto con el Programa de Relaciones Laborales, cuyos responsables están dispuestos a viajar para conformar una mesa de trabajo con el sindicato y la gerencia de la empresa con el objetivo de buscar soluciones. El delegado advirtió que la situación es “crítica” debido a la caída fenomenal en las ventas, que redujo la producción de la planta de 400 unidades diarias a apenas 40.
“No podemos naturalizar los despidos. Esto destruye la economía de la ciudad”, remarcó Gómez, recordando lo ocurrido con Dana, la empresa que cerró meses atrás dejando 50 familias sin trabajo. También señaló que, si bien algunos trabajadores optan por aceptar la indemnización, muchos quieren mantener su puesto, por lo que insistirán en la vía negociada.

El gremio atribuye parte de la crisis a políticas nacionales vinculadas con la apertura indiscriminada de importaciones, que —según sostienen— está provocando un “daño terrible a la industria nacional”. Además, cuestionaron la falta de claridad en los criterios utilizados para seleccionar a los trabajadores despedidos.
Las partes esperan una reunión inminente para intentar frenar un escenario que, temen, podría replicarse en otras fábricas del país y derivar en cierres similares al caso Dana.
Entrevista: Miriam Martín


