La agente de la Policía de la Ciudad, identificada como Nicole, habló públicamente tras ser suspendida por difundir videos de contenido erótico en redes sociales mientras usaba el uniforme reglamentario. La joven de 25 años explicó que su incursión en plataformas como Instagram, TikTok y OnlyFans respondió a “una necesidad económica”.

En diálogo con Telefe Noticias, sostuvo: “Soy mamá, tengo una hija y me hago cargo de mi familia. Fue una manera de buscar otra salida laboral”. Según relató, al momento de la viralización del material se encontraba bajo licencia médica, cursando tratamiento psicológico y psiquiátrico por un episodio de violencia de género, además de atravesar cuadros de epilepsia. Por ese motivo —aseguró— su sueldo se reducía a aproximadamente $600.000.
Tras conocerse los videos, la Fuerza le inició un sumario administrativo por uso indebido del uniforme y la suspendió de sus funciones. Nicole expresó que está dispuesta a colaborar con el procedimiento y admitió que contempla ser apartada definitivamente: “Hoy no tengo intenciones de seguir siendo policía”.
Investigación judicial
El caso escaló a la Justicia Federal, donde el abogado Rodrigo Tripolone pidió que se investigue el episodio como un presunto caso de trata de personas con fines de explotación sexual, al considerar que la agente integraría una red que monetiza contenido junto a otras mujeres. Nicole rechazó de plano esa acusación y afirmó que trabaja “de manera particular”, negando la existencia de un proxeneta o una organización detrás.
El origen del escándalo
El expediente se inició tras detectarse imágenes en redes donde la agente aparece con el uniforme en situaciones íntimas o de carácter sugerente: manipulando esposas reglamentarias, interactuando con electrodomésticos o jugando al pool junto a otra mujer semidesnuda. Parte del material fue publicado mientras atravesaba su licencia médica, que evaluaba su aptitud psicofísica.
Las actuaciones pasaron del área de Asuntos Internos a la Oficina de Transparencia y Control Externo, que analiza si hubo un impacto negativo en la imagen institucional y violación de la normativa que regula el uso de prendas y símbolos oficiales, contemplada en la Ley 5688 de Seguridad Pública.
Próximos pasos
La investigación disciplinaria continuará hasta determinar si corresponde la destitución o el reintegro de la agente. Desde la Policía porteña remarcaron que el caso no se vincula con restricciones a la libertad de expresión, sino con el uso indebido del uniforme y el cumplimiento del régimen de servicio.


